Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Colaboración

Locura, lugares, políticas
  Por Darío Gigena
   
 
I. La reinante amenaza de cierre de los hospitales públicos monovalentes de la Ciudad de Buenos Aires consagrados a la atención de la patología mental vuelve a poner de relieve los inmensos alcances de un problema antiguo: el de las respuestas que cada sociedad ha dado al multívoco fenómeno de la locura.
Adelantemos lo siguiente: desmanicomialización no equivale a la sola, sencilla y –en apariencia– muy rentable decisión del cierre de hospitales. Eso es caricatura, obscena y equivocada, de un proceso que en su espíritu profundo aloja términos como inclusión, resocialización, habilitación social, laboral y rehabilitación subjetivante de los pacientes. Pero una mala interpretación de un término no es lo peor. Lo peor es la consecuencia de esa interpretación, pues se cometería con aquello (el cierre) el paradojal, conocido y acaso más cruel de los disparates: encerrar afuera a quienes no han tenido nunca un lugar.

II. Los modos de tratamiento de la enfermedad mental practicados históricamente por la humanidad dicen más de la humanidad en general que de la locura en particular. Esos modos no son, ni fueron nunca, otra cosa que política. Políticas de exclusión, de segregación y de matanza en sus casos más aberrantes; de control y observación, de encierro y estigmatización, en sus casos más sutiles –pero no menos brutales–. En cualquier caso, supongamos al odio, la indiferencia y el miedo a la alienación como pasiones que tiñeron la atmósfera social de cada época torciendo y fijando –en medida inestimable– la planificación y ejecución de tales políticas.
Pero la locura es además una caja de resonancia desde la que se difunde una voz que dice de la política. Esa voz habla de la pobreza, de la miseria, de la caída de los lazos solidarios, del desempleo, del desprecio del otro. Y de la incidencia del capital en la vida de los hombres. Y de la idiotez y la avaricia con que operan los poderosos. Formas en que la locura habla de la política.

III. Que un hospital público sea privado del suministro de gas por decisión de las autoridades que gobiernan la ciudad puede pasar desapercibido para muchos. Y puede significar poco y nada para otros tantos. Salvo para quienes necesitan ese gas. Es decir, salvo para quienes están en ese lugar.
Ahora bien. Un lugar físico no es solamente un lugar físico. Un lugar no es solo su geografía, ni su sola perspectiva geométrico-euclidiana. Ni la tierra ni el terreno agotan lo propio de un lugar. Un lugar es también las coordenadas topológicas donde se localizan los cuerpos. Allí un cuerpo es un cuerpo en un contexto que lo incluye y lo delimita. Puedo afirmar que si falta el lugar, los cuerpos enloquecen.
Y un hospital puede ser un lugar donde un cuerpo enloquecido (acaso porque lo dejaron o se quedó sin lugar… para amar y ser amado, para trabajar y crear, para hablar y ser oído, etc.) se tranquilice. Y recupere eso que es vivir entre otros y con otros. Un hospital puede ser un lugar en que un cuerpo deje su lugar para que lo ocupe un sujeto ¡Triste actualidad la nuestra si se permite que los que deciden hagan del lugar un terreno!

IV. La gestión actual debe definir con urgencia un plan genuino de políticas en Salud Mental y los involucrados deberemos tomar posición en relación a él. Solo a partir de un programa podremos los distintos actores (pacientes, profesionales, familiares, autoridades, etc.) precisar los acuerdos, las objeciones, lo inadmisible. Nuestra Ley 448 de Salud Mental, que tiene por objeto “garantizar el derecho a la Salud Mental de todas las personas en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires” debería ser el punto de partida, y el marco, de toda discusión. Ley, dicho sea de paso, que en cuanto a modalidades de atención, postula: Residencias Protegidas; Hospitales monovalentes de Salud Mental; Casas de medio camino; Centros de capacitación sociolaboral promocionales; Talleres protegidos; Emprendimientos sociales; Atención especializada en Salud Mental infanto-juvenil; Equipos de Salud Mental en guardias en hospitales generales de agudos, hospitales de infecciosas y hospitales generales de pediatría; Hogares y familias sustitutas; Granjas terapéuticas. Es decir, lugares de alojamiento, loca-ciones.
Valga la ocasión para recordar que antes que de la medicina, de la psicología o de la ciencia social, la locura es y siempre lo ha sido, cuestión de la política.
______________
El autor es profesional de Planta del Hospital de Emergencias Psiquiátricas T. de Alvear.
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Mi corazón 

 

 
» AEAPG
Agenda de Seminarios a Distancia 2019  Comienzan en Agosto
 
» Centro Dos
Conferencias de los martes  martes 20:30 - entrada libre y gratuita
 
» Fundación Tiempo
Posgrados en Psicoanálisis con práctica analítica  Inicios mensuales. Duración: 12 meses.
 
» La Tercera
Seminarios y actividades 2019  Sábados, 10:30 - 14:00 hs. salvo donde se indica
 
» AEAPG
Curso Superior en Psicoanálisis con Niños y Adolescentes  Inscripción 2019
 
» Centro Dos
Seminarios Clínicos  Segundo cuatrimestre
 
» Centro Dos
Talleres Clínicos  Segundo cuatrimestre
 
» Centro Dos
Seminario 8 de Jacques Lacan  Segundo cuatrimestre
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com