Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Lo Real como límite en psicoanálisis

Buscando que lo real como imposible, no nos reduzca a la impotencia total
  Por Sergio  Rodríguez
   
 
La dimensión de lo Real, en la elaboración de Lacan. Lacan considera que está en condiciones de comenzar a dictar sus seminarios en 1953, cuando hace una primera aproximación a dimensionar la estructura del sujeto en tres registros1, Real, Simbólico e Imaginario. Advirtamos que tuvo que hacer un esfuerzo muy fuerte de reelaboración, incluso independización de ideas fuerza de Freud, que tenían mucha pregnancia. Por ejemplo, principio de realidad y realidad psíquica, yo placer purificado, verdad psíquica, verdad material.

Tenía un fundamento del cual partir. Ya estaba convencido de la función de la estructura del lenguaje, en la producción de cualquier subjetivación. Saussure, Jacobson y luego Peirce eran sus lingüistas de cabecera. Signo, significado, significante, metáfora y metonimia, integraban su caja de herramientas2. El deseo, entre lo imaginario y lo simbólico, soportando al sujeto3. Pero… ¿Y el objeto? Planteado por Freud desde los inicios4 esencialmente como en falta, pero no sin ciertas formas de presencia, discernidas por Abraham en sus Contribuciones a las fases de la libido. Llevado luego por Melanie Klein, discípula de aquel, a la batalla proyectiva e introyectiva entre el pecho malo y el pecho bueno en su Edipo temprano. Batalla en la que a la señora Klein, subyugada por la fantasmática de los niños básicamente en posiciones imaginarias, se le pierde el Falo (φ) como el lugar desde el cual se va decidir la elección de sexo, en función de cómo se resuelva la angustia de castración.

La necesidad del nudo de cuatro. Desde otro punto, vuelta a la función del Nombre. Si bien Lacan en el seminario del Sinthôme, comienza planteándose el cuarto nudo como un nudo destinado a suturar la falla de Joyce en el Borromeo. O sea, como lo que le permitió al genial irlandés no desestabilizarse psicotizándose, por efecto de su punto de forclusión en la función del “En Nombre del Padre”. Evitándolo con su producción que re-trabajaba la lengua inglesa (la de los invasores), y con su modalidad de relación con las mujeres. Pero Lacan luego extendió esta función a toda estructura de un hablante ser5¿Por qué? A mi modo de entender, porque estamos siempre acosados por lo Real. Y lo Real, arremete frecuentemente contra el sentido anudado entre lo Simbólico y lo Imaginario. En consecuencia nos coloca, en peligro de perder el sentido.

Lo que nos indica, al mismo tiempo, el idealismo que arrastraba Lacan cuando creyó encontrar en el nudo Borromeo con sus peculiaridades de formas de pasar las cuerdas por arriba y por debajo de tal modo que si un calce quedaba descalzado todas se desanudaban. No es que ésto deje de ser cierto, pero como advierte luego está presente siempre como amenaza en las complejidades que vehiculizan filogenia y ontogenia, en lo referente a la función del Nombre del Padre. Anida, en quienes funcionen como madre, y/o como padre. Es imposible entonces, que en algún o algunos cruces entre registros, no haya puntos forclusivos necesitados de ser anudados por un sinthôme en cualquiera de los hablantes seres que cada uno de nosotros somos. Eso llevó a Lacan en los finales del seminario del Sinthôme, a extender la presencia del cuarto nudo, en la estructura de cualquier hablante ser. Una pregunta interesante a hacerse, es: ¿Por qué, alguien como él, tan afirmado en que la estructura del lenguaje y las lenguas son las que nos producen como humanos, se vio necesitado a buscar mostrar –así lo afirmaba contundente–6 con gráficos los principales desarrollos de sus descubrimientos? También preguntarnos ¿por qué, fue pasando de la geometría proyectiva y de los gráficos en dos dimensiones, a figuras topológicas con tres y con cuatro cuerdas que implican un espacio multidimensional? Y preguntarse también: ¿por qué en esa marcha de su pensamiento que había partido para entender la precipitación de las neurosis de los dos tiempos del apres côup planteado por Freud en el “Proyecto…”, pasó a la lógica de tres tiempos como imprescindibles en cada nuevo posicionamiento que subjetive a un hablante? Primer tiempo: Apoyado en el instante de ver, con lo que puede aparecer ante la mirada, o quedar encubierto por ella. Segundo: El tiempo de comprender, diferente de la buena deducción, porque ésta es menos posible que yerre. No olvidemos la diferencia que plantea en su “Seminario 1”, entre comprender y leer a la letra. Tercero: Finalmente, el momento del acto, el momento de concluir. O sea, cuando produciéndose el acontecimiento, se advertirán sus efectos. Efectos, re- significantes, cuando se trató verdaderamente de un acto y no de un simple accionar7 o las repeticiones delictivas de algunos delincuentes.

En consecuencia, la estructuración del hablante ser, es efecto de herencias filogenéticas, acontecimientos ontogenéticos, y de las respuestas subsiguientes optadas por el hablante en formación. Y que ocurre, ante la repetición, o por la sorpresa de nuevos acontecimientos a los que responde desde lo que se ha ido estructurando en la primera infancia. Al ocurrir en función de la lógica temporal descripta y de la tensión entre de los registros discriminados, si una falla amenaza al anudamiento, un nuevo nombre o un viejo nombre pero al que el acto le agregará un nuevo significado capaz de dar algo de saber a lo radicalmente no sabido que irrumpe, detendrá el des-anudamiento.
Aún sin advertirlo, permanentemente estamos acosados por lo real. Lo que pasa es que hay veces que eso nos implica y otras nos pasa desapercibido. Dicho de otra manera, no toma el valor necesario8 para hacernos sentir involucrados.

Cierta vez, lo Real visitó a Buenos Aires masivamente. Doy algún ejemplo que me ha tocado vivir. Acostado cierta vez en una playa de Chile, sentí una especie de viboreo de la arena bajo mi piel. Me sorprendí. Se lo comenté a Alex, un amigo chileno con el que estábamos descansando y conversando. Se rió y me contestó –“no es nada, sólo un ligero temblor de tierra”, de los que allí son tan frecuentes. Hace poco, me escribió contándome que el terremoto lo había “pillado” en un piso 13. Que observaba cómo el edificio oscilaba unos 90 centímetros en cada sacudón. Conociendo de construcciones y teniendo presente la construcción antisísmica del que se encontraba, pensó: “si pasa de 120 cm. se viene abajo”, y echó a correr desesperadamente escaleras abajo. Para Alex, el terremoto tenía una realidad amenazante, pero no era Real, en términos de Lacan.

En Buenos Aires, hace alrededor de veinte años, se produjo un temblor de tierra sin mayores consecuencias edilicias. Pero que fue sentido fuertemente por quienes estaban despiertos a esa hora, más o menos las siete de la mañana. Mucha gente asustada, salió a la calle en “paños menores”, a los efectos de no sufrir daños, si se caían edificios. Estaban ante una absoluta intrusión Real, no tenían saber ni experiencia, sobre circunstancias de ese orden. Un joven arquitecto que vivía en el piso veinte de un edificio del que había diseñado y dirigido la obra, estaba analizándose conmigo. Piso que había recibido como parte de pago por ese primer trabajo de en-verga-dura que había llevado a cabo. Tuvo su sesión, un par de horas más tarde. Muy ansioso aún, me relataba: –“Me despertó el movimiento y vi la araña de mi dormitorio que se columpiaba de un lado a otro. Salté de la cama y advertí que los libros se caían de la biblioteca y se estrellaban las copas en el bargueño. Asustado, bajé en calzoncillos los veinte pisos del edificio, golpeando las puertas y tocando los timbres de cada departamento. Mientras, gritando les advertía a sus habitantes: ‹–Se viene abajo el edificio que yo construí›”. Por unos minutos, para todos los porteños ese temblor fue absolutamente Real. Luego cada uno, se fue construyendo un saber sobre el mismo –imaginario– que le sirvió momentáneamente para no enloquecer. Por ejemplo, mi paciente quedó colocado bajo la acusación de su superyo, que lo incriminaba como mal arquitecto. Su yo a la vez, reaccionaba responsablemente, buscando salvar a los inquilinos del posible derrumbe. Luego, las informaciones de las radios, la televisión y más adelante detalladamente los diarios, entregaron posibilidades de ir simbolizando el acontecimiento. Tratemos de imaginar lo que ocurría antes del desarrollo científico y técnico acaecido a partir de la modernidad. A los inermes seres humanos, no les quedaba más alternativa que tratar de agradar a dioses o a Dios, con ofrendas u oraciones, de expiar supuestas culpas ante ellos y de buscar diferentes formas de defenderse de lo Real. O sea, de lo que –afectando fuertemente a cada uno de ellos– les resultaba imposible de ser entendido.

Lo Real en las psicosis. En los diferentes modos en que alguna psicosis afecta a un ser parlante, siempre se encuentra forcluido, o sea no incorporado, algún elemento fundamental de la estructura significante o ésta como tal. Excluyo a la melancolía que considero exige un examen particular. En tanto ese elemento está forcluido, cuando de algún modo es convocado, se presenta en lugar de lo que no está, una construcción que intenta reemplazarlo con las hilachas de palabras de lo que rodea a lo ausente. Lo Real descarnado, resultaría insoportable y suele ser causa de suicidios cuando no es disimulable. En lugar de eso, se hacen presente delirios y alucinaciones, que en su certeza le dan sostén al afectado.
Recuerdo a un descendiente de judíos cuya filogenia, desde un abuelo en adelante había huido del “ser” judíos. El nieto, después de un casamiento frustrado con una muchacha judía, enamoradísimo se casó con una no judía, laica y atea. Todo fue bien, hasta que ella le pidió un hijo. Él accedió, pero cuando quedó embarazada, se desestabilizó padeciendo una esquizofrenia paranoide. Él, que también había sido ateo y como consecuencia laico toda su vida, se deliró con que los Falcón verdes que pasaban por la calle lo espiaban a él dada su condición étnica. Luego, aparecieron alucinaciones auditivas que le decían: “judío de mierda”. Había otros dos detalles, mientras se analizaba como símil neurótico se pasaba criticando al padre a la vez que nunca hablaba de la madre, lo que me extrañaba. Cuando se produjo el estallido psicótico y tuve contacto con la madre y el padre, advertí que la madre acusaba al padre de las mismas cosas que el muchacho. Dicho de otra manera, en la pre-psicosis del muchacho, la madre hablaba en sus dichos. Por otro lado, escuché decir al padre, que él nunca había querido tener hijos. Pero, que la esposa ya con el sólo olor a esperma, quedaba embarazada. En consecuencia, se puede apreciar que en esos padres no había lugar, para que ese hijo poseyera un “ser” que soportara formar su “propia” familia. El de la esposa, para él, fue un deseo demasiado Real. Ante el mismo, ni él ni el psicoanálisis, tuvieron demasiado que hacer. Ahí el psicoanálisis encontró un límite, aunque luego con medicación y continuidad de análisis mejorara. Nunca sería, quien había parecido que hubiera podido ser.

Lo Real como límite para el psicoanálisis. Lo Real cuando queda irreversiblemente instalado en el otro del discurso, como lo que es, lo radicalmente no sabido limita al psicoanálisis y al psicoanalista. No hay en ese lugar, cómo soportar la división del sujeto. Recordemos el matema del discurso del analista:



Para que el analista pueda aparentar ser causa de deseo para que el paciente desee analizarse, en el otro lugar tiene que manifestarse la división del sujeto. Sus deseos, sus goces, sus formaciones del Inconsciente. Y principalmente, su deseo de analizarlas para hacer algo con ellas. Eso no ocurre así, en los puntos forcluidos, tampoco cuando la angustia desborda de tal manera que el yo que la siente aplasta al sujeto. Cosa que ocurre en situaciones extremadamente traumáticas: muertes o abandonos efectivos o creídos, de seres muy queridos. Por eso, guerras, cataclismos y otras escenas terribles que abarcan a masas, tornan imposible el psicoanálisis. No, el trabajo de aquellos psicoanalistas que advertidos de lo real con que se la están teniendo que ver, sepan maniobrar, para generar condiciones de posibilidad para psicoanalizar más adelante. Winnicott, fue maestro en ese tipo de condiciones.
______________
1. El diccionario de la Real Academia Española da como segunda acepción de registro: 2. m. Lugar desde donde se puede registrar o ver algo.
2. Como gustaba decir a Fernando Ulloa.
3. Ver “La subversión del Sujeto”.
4. “Proyecto de una Psicología para Neurólogos”.
5. Inversión que usó en muchos lugares de su obra para subrayar la dependencia del ser de sus palabras.
6. “L´Etourdit”, traducido en la edición de Paidos como “El Atolondradicho”.
7. Justamente la diferencia entre acto y simple accionar, se mide por las consecuencias. Mientras el acto resignifica al actor, el simple accionar sólo es “más de lo mismo”. Es lo que ocurre muchas veces con el parloteo y/o las exhibiciones de algunos intelectuales.
8. No cesa de escribirse, pero sin afectarnos. Es un imposible, que aún no nos interpela. No cesa de no inscribirse, por lo cual, nos afecta.
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 190 | abril 2015 | El futuro del psicoanálisis 
» Imago Agenda Nº 182 | julio 2014 | Psicoanalistas <> otras profesiones   –Investigando–
» Imago Agenda Nº 178 | enero 2014 | Repetición e Incertidumbre 
» Imago Agenda Nº 166 | diciembre 2012 | La Va Analidad del Mal  También es Narcisística y Oral Canibalística
» Imago Agenda Nº 157 | febrero 2012 | ¿Violencia de Género, o Violencias Humanas? 
» Imago Agenda Nº 148 | abril 2011 | Paradojas de ser humanos sacudieron Japón. Lo siniestro ¿443 réplicas a la espera? 
» Imago Agenda Nº 147 | marzo 2011 | Un Novel en la Jaula de los Locos 
» Imago Agenda Nº 144 | octubre 2010 | Laberintos de la escritura en psicoanálisis 
» Imago Agenda Nº 133 | septiembre 2009 | Sergio Rodríguez caretea 
» Imago Agenda Nº 127 | marzo 2009 | La actualización del psicoanálisis y la neurobiología 
» Imago Agenda Nº 125 | noviembre 2008 | Envejeciendo 
» Imago Agenda Nº 117 | marzo 2008 | Falleció Emilio Rodrigué, el psicoanálisis de luto. 
» Imago Agenda Nº 117 | marzo 2008 | El cuerpo, entre la biología y el lenguaje:  desea y goza
» Imago Agenda Nº 114 | octubre 2007 | Equivalencias entre las ciencias y las artes psicoanalíticas y militares 
» Imago Agenda Nº 107 | marzo 2007 | Observaciones e hipótesis sobre la reactualización de tatuajes y piercings 
» Imago Agenda Nº 100 | junio 2006 | De ideales, idealistas, idealizados e idealizadores 
» Imago Agenda Nº 96 | diciembre 2005 | Cuando la perversión se enseñorea en el Poder  El terrorismo se desnuda, leamos sus fuentes
» Imago Agenda Nº 92 | agosto 2005 | Emergencias 
» Imago Agenda Nº 87 | marzo 2005 | El cuerpo del analista 
» Imago Agenda Nº 83 | septiembre 2004 | Nosotros pasamos, no el tiempo 
» Imago Agenda Nº 80 | junio 2004 | La autofagia del discurso capitalista 
» Imago Agenda Nº 74 | octubre 2003 | Un infierno de cocaína, ambición, amor y muerte, gestó también el psicoanalisis 
» Imago Agenda Nº 67 | marzo 2003 | Algunas tesis para el psicoanálisis en extensión 
» Imago Agenda Nº 66 | diciembre 2002 | Apuntes de un psicoanalisista sobre el 2002 
» Imago Agenda Nº 62 | agosto 2002 | Sólo del psicoanálisis en intensión devienen psicoanálisis 
» Imago Agenda Nº 57 | marzo 2002 | Acontecimientos argentinos:  cuestiones para registrar.
» Imago Agenda Nº 54 | octubre 2001 | La nueva guerra y la función del psicoanálisis en la extensión 
» Imago Agenda Nº 49 | mayo 2001 | Lo obsesional resiste al movimiento del psicoanálisis 

 

 
» Fundación Tiempo
PASANTÍAS GRATUITAS CUATRIMESTRALES  Observación de admisiones. Supervisión clínica. Inicio en Agosto
 
» Fundación Tiempo
POSGRADOS EN PSICOANÁLISIS CON ATENCIÓN RENTADA DE PACIENTES  Inicios mensuales. Duración: 12 meses. Derivación de pacientes sin tope fijo.
 
» El Kaso Dora
La Comedia Teatro  Lunes 20:30hs
 
» Fundación Tiempo
FORMACIÓN Y ASISTENCIA EN PRIMERA INFANCIA  POSGRADO EN ATENCIÓN TEMPRANA CON PRÁCTICA ASISTENCIAL
 
» AEAPG
Agenda de Seminarios a Distancia 2019  comienzan en Junio
 
» La Tercera
Seminarios y actividades 2019  Sábados, 10:30 - 14:00 hs. salvo donde se indica
 
» AEAPG
Curso Superior en Psicoanálisis con Niños y Adolescentes  Inscripción 2019
 
» Centro Dos
La Formación del analista  El analista y su práctica - actividad no arancelada
 
» Fundación Tiempo
Curso de inclusión en la escuela con práctica rentada  Inicia 1 de Abril de 2019
 
» Centro Dos
Conferencias de los martes  martes 20:30 - entrada libre y gratuita
 
» Centro Dos
Seminarios Clínicos  Primer cuatrimestre
 
» Centro Dos
Talleres Clínicos  Primer cuatrimestre
 
» Fundación Tiempo
Posgrados en Psicoanálisis con práctica analítica  Inicios mensuales. Duración: 12 meses.
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com