Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Saber de la historia

Irreverencias de la familia freudiana.
  De Esquirol a Lacan (primera parte)
   
  Por Mauro  Vallejo
   
 
UNO. La familia freudiana comienza con una irreverencia notable. Entre 1892 y 1894 aparece por entregas la traducción al alemán de las Leçons du mardi de la Salpêtrière de Charcot. Sin el permiso del maestro francés, Freud agrega algunas notas criticando la teoría del neurólogo. Como ya dijimos hace algunos meses en este mismo espacio, las objeciones concernían sobre todo al papel esencial que este último asignaba a la herencia en la provocación de las enfermedades mentales. “La doctrina de la «famille névropathique» ha menester sin duda de urgente revisión”, ataca el traductor con un descaro que Charcot no habrá de pasar por alto1. Allí empieza a esbozarse la noción freudiana de familia, o al menos allí encuentra su terreno propicio la permuta entre una primera concepción de lo familiar, en la cual Freud no se distanciaba de las teorías hereditarias difundidas por los psiquiatras franceses, y los desarrollos a través de los cuales el médico vienés adopta una paradójica separación respecto de ese familiarismo sanguíneo. En efecto, Freud reemplaza el recurso de la genealogización generosa y desembozada del alienismo francés, merced al cual toda anomalía de los ascendientes era considerada como causa suficiente de las peores alteraciones en la progenie, por el postulado de una participación no menos fantasiosa de la familia en la causación del malestar –entiéndase: teoría de la seducción y su legatario edipiano–. Por ende, para entender de dónde viene esa familia freudiana es necesario contemplar cómo se gestó ese recurso a la genealogía.

DOS
. En 1805 Jean-Etienne-Dominique presenta su tesis sobre las pasiones2. Dado que el avance de la civilización se acompaña por un acrecentamiento de la fuerza de las pasiones, los pueblos más educados son los más aquejados por las enfermedades mentales. La alienación mental es a fin de cuentas el efecto de las mediaciones introducidas por la cultura, y por ello los pueblos salvajes están exentos de esos estados mórbidos. Por la misma razón, “La infancia está al abrigo de esta terrible enfermedad”3. La locura, bajo esta concepción que enfatiza las causas morales, no es jamás consecuencia de una determinación orgánica, y por ese mismo motivo no está en sentido estricto bajo el poder de la herencia4. A diferencia de lo que suceda luego de 1850, cuando comience el reinado de un paradigma hereditarista, la infancia no es jamás el modelo de la locura. Más tarde –a través del interjuego de las nociones de instinto y de la problemática de las detenciones del desarrollo– se impone el esquema inverso, caro a su epílogo freudiano: detrás de toda alienación debe sospecharse la supervivencia del niño, ya fuere porque él es la encarnadura más clara de los impulsos del cuerpo, ya porque en él se presenta con su máxima transparencia el secreto de la sinrazón: la herencia orgánica.

TRES. Ahora bien, ¿cómo nace esa concepción que ve en los desvaríos de los locos el desenlace de transmisiones generacionales malsanas, y que hace de la narración de genealogías el recurso descriptivo y explicativo privilegiado? No es sencillo determinarlo con certeza. Por el momento nos limitaremos a presentar un caso clínico que habría desempeñado un papel esencial en esta historia. En 1842 un joven alienista, llamado Bénédict-Augustin Morel, se hace cargo del tratamiento de un paciente de unos 22 años. Según el médico que dos décadas más tarde será el fundador de la teoría de la degeneración, el contacto con ese enfermo (Édouard J.) marca el punto de partida de su interés por los fenómenos hereditarios5. El sujeto había sufrido previamente otras internaciones, y su cuadro se caracterizaba por accesos de tristeza seguidos de agitación. Llega a Morel con un diagnóstico poco alentador: monómano ambicioso con predominio de fenómenos hipocondríacos. De todas formas, había algunas esperanzas, pues el paciente se destacaba por sus cualidades intelectuales, y era autor de algunas piezas literarias inéditas de cierto valor. Su padecimiento había despuntado a través de una queja: por la supuración de sus granos de acné se derramaba su semen, y por ese motivo no podía tener relaciones sexuales satisfactorias (p. 366). Considerando las aptitudes espirituales de Édouard, el médico ingenuamente confiaba en poder revertir el cuadro mediante diálogos y persuasiones. “Luego de muchos meses de esfuerzos infructuosos tendientes a modificar esta funesta naturaleza, exigí imperativamente la presencia de su familia a los fines de determinar qué se podía ensayar, pues ya no me quedaban recursos terapéuticos” (367). Nada en lo ensayado hasta entonces permitía establecer un pronóstico ni comprender la causa de la patología. La ansiada presencia de la familia disolvió todos los misterios: “… la presencia de su madre y de su hermana me permitió ilustrarme acerca de la naturaleza real de esta afección, y pude constatar por primera vez la acción de la influencia hereditaria” (368).

Sería imposible sobreestimar el valor de esa anécdota. En la próxima entrega de esta sección veremos que por esos mismos años otros alienistas eran conducidos igualmente a aprehender en los pasados familiares el secreto de las patologías nerviosas. Ese gesto estuvo amparado por una sutil somatización de los fenómenos psíquicos. La locura pasó a tener un cuerpo –algo que con Esquirol era apenas pensable– y ese cuerpo era el apiñamiento acéfalo de miembros más o menos lejanos. La familia freudiana resultará de la disección de un organismo que era a su vez una estirpe y una condena. Empero, esa licencia freudiana fue un escalpelo respetuoso de su pasado.

_________________
1. S. Freud (1892-1894) “Extractos de las notas de Freud a su traducción de Charcot, Leçons du mardi”, en Obras Completas, Tomo 1. Buenos Aires: Amorrortu; cita de página 177.
2. Esquirol, J.-E. (1805) Des Passions considérées comme Causes, Symptômes et Moyens curatifs de l’Aliénation mentale. Paris: Didot Jeune.
3. Op. cit., p. 15.
4. Brierre de Boismont será quizá quien más fuertemente defienda hasta mediados del siglo XIX el postulado de una dependencia causal entre el grado de civilización y la aparición de la locura, sobre todo a partir de su memoria De l’influence de la civilization sur le développement de la folie, publicada en 1839. Allí reitera que en los pueblos salvajes o atrasados hay escasa o nula presencia de esa enfermedad. En Chile, por caso, los recuentos médicos han concluido que allí no hay locura, “…en tanto que se habla [en esos recuentos] de numerosos casos de cretinismo en los distritos de Mendoza y de San Juan, separados de Chile solamente por Los Andes” (en Annales d’Hygiène Publique et de Médecine Légale, 21, pp. 241-295; cita de la página 276).
5. Morel, B.-A. (1867) “De l’hérédité morbide progressive ou des types dissemblables et disparates dans la famille”. Archives Générales de Médecine, 6e série, IX, pp. 385-401, 564-596.
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 187 | diciembre 2014 | Charlatanismo, teosofía y la fundación del Instituto Psicológico Argentino (1892) (segunda entrega) 
» Imago Agenda Nº 186 | noviembre 2014 | Charlatanismo, teosofía y la fundación del Instituto Psicológico Argentino (1892) (primera entrega) 
» Imago Agenda Nº 186 | noviembre 2014 | Charlatanismo, teosofía y la fundación del Instituto Psicológico Argentino (1892) (primera entrega) 
» Imago Agenda Nº 185 | octubre 2014 | Filicidio y locura en Nieves Lobato (1882) (Tercera entrega) 
» Imago Agenda Nº 184 | septiembre 2014 | Filicidio y locura en Nieves Lobato (1882) (Segunda entrega) 
» Imago Agenda Nº 182 | julio 2014 | La estirpe sugestiva (cuarta parte)  A propósito de un ensayo de Santiago Rebasa
» Imago Agenda Nº 181 | junio 2014 | La estirpe sugestiva  A propósito de un ensayo de Santiago Rebasa (tercera entrega)
» Imago Agenda Nº 180 | mayo 2014 | La estirpe sugestiva  A propósito de un ensayo de Santiago Rebasa (segunda entrega)
» Imago Agenda Nº 179 | marzo 2014 | La estirpe sugestiva  A propósito de un ensayo de Santiago Rebasa (primera entrega)
» Imago Agenda Nº 177 | diciembre 2013 | Un reguero de pirotecnia. Freud a los ojos del espiritismo argentino (1939) 
» Imago Agenda Nº 175 | octubre 2013 | Los hermanos Maglioni y la invención de una imagen (1891) (Tercera entrega) 
» Imago Agenda Nº 174 | septiembre 2013 | Los hermanos Maglioni y la invención de una imagen (1891)  (Segunda entrega)
» Imago Agenda Nº 173 | agosto 2013 | Los hermanos Maglioni y la invención de una imagen (1891)  
» Imago Agenda Nº 169 | abril 2013 | Onofroff en Buenos Aires (1895) ***  Tercera entrega: herejías sobre Cabred
» Imago Agenda Nº 168 | marzo 2013 | Onofroff en Buenos Aires (1895)  Segunda entrega: Domingo Cabred y la telepatía
» Imago Agenda Nº 167 | enero 2013 | Onofroff en Buenos Aires (1895)  Primera entrega: la uva rusa que inquietó a Ramos Mejía
» Imago Agenda Nº 166 | diciembre 2012 | Alfredo Lagarde y una temprana referencia a Sigmund Freud en la medicina argentina (1885) 
» Imago Agenda Nº 165 | noviembre 2012 | Fraulein Ella E., la histérica de Felix Gattel   O el primer psicoanálisis que Freud quiso olvidar (Tercera parte)
» Imago Agenda Nº 164 | octubre 2012 | Fraulein Ella E., la histérica de Felix Gattel   O el primer psicoanálisis que Freud quiso olvidar (Segunda parte)
» Imago Agenda Nº 163 | septiembre 2012 | Fraulein Ella E., la histérica de Felix Gattel   O el primer psicoanálisis que Freud quiso olvidar (Primera parte)
» Imago Agenda Nº 160 | junio 2012 | Hacia una crítica de la historiografía del psicoanálisis chileno  El caso del Dr. Alejandro Lipschutz (Primera Parte)
» Imago Agenda Nº 159 | mayo 2012 | El niño freudiano, Jones y la novela familiar del neurótico  Epílogo de genética textual (segunda entrega)
» Imago Agenda Nº 158 | marzo 2012 | El niño freudiano, Jones y la novela familiar del neurótico   Epílogo de genética textual (primera entrega)
» Imago Agenda Nº 157 | febrero 2012 | Freud pediatra y la castración histórica de Juanito  Acerca de un libro de Carlo Bonomi
» Imago Agenda Nº 156 | diciembre 2011 | La seducción del origen - Tercera entrega  Karl Abraham y la filosofía política
» Imago Agenda Nº 155 | noviembre 2011 | La seducción del origen (segunda entrega)  De la política de las nodrizas a la sangre del padre
» Imago Agenda Nº 154 | octubre 2011 | La seducción del origen  primera entrega: La sobrina queer de Freud
» Imago Agenda Nº 149 | mayo 2011 | La cosa genital de Charcot, tal y como Freud la recordaba (Segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 148 | abril 2011 | La cosa genital de Charcot, tal y como Freud la recordaba (Primera parte) 
» Imago Agenda Nº 146 | diciembre 2010 | Irreverencias de la familia freudiana.   De Esquirol a Lacan (segunda parte)
» Imago Agenda Nº 144 | octubre 2010 | Del partero de María Antonieta al padre de Schreber  Instantáneas de una historia de la puericultura
» Imago Agenda Nº 143 | septiembre 2010 | Psicoanálisis en el monasterio  Comentario de la tesis doctoral de Juan Alberto Litmanovich
» Imago Agenda Nº 142 | julio 2010 | Hacia el Centenario de un gesto adleriano. Traducción de un documento 
» Imago Agenda Nº 141 | julio 2010 | Rudolf von Urbantschitsch, el noble que castró a Freud... y a su propia hija (Tercera parte) 
» Imago Agenda Nº 140 | junio 2010 | Rudolf von Urbantschitsch, el noble que castró a Freud... y a su propia hija (Segunda parte) 
» Imago Agenda Nº 139 | mayo 2010 | Rudolf von Urbantschitsch, el noble que castró a Freud... y a su propia hija (Primera parte) 
» Imago Agenda Nº 138 | abril 2010 | Reseña que escribió Freud acerca de la primera conferencia sobre teoría psicoanalítica en Argentina (1910) 
» Imago Agenda Nº 137 | marzo 2010 | Psicoanálisis, política e historia   Sobre Jacques Lacan el anclaje de su enseñanza en Argentina de Marcelo Izaguirre por HERNÁN SCHOLTEN
» Imago Agenda Nº 135 | noviembre 2009 | El sueño de Charcot, el judío errante y la eugenesia en Ferenczi 
» Imago Agenda Nº 134 | octubre 2009 | Las lágrimas de Freud y Thomas Mann, El elegido.  Epílogo
» Imago Agenda Nº 133 | septiembre 2009 | Franceses sordos y niños enamorados (Tercera parte)  Una historia del problema del incesto
» Imago Agenda Nº 132 | agosto 2009 | Franceses sordos y niños enamorados (Segunda parte)  Una historia del problema del incesto
» Imago Agenda Nº 131 | julio 2009 | Franceses sordos y niños enamorados  Una historia del problema del incesto (Primera parte)
» Imago Agenda Nº 130 | junio 2009 | Eduard Hitschmann, fundador del nuevo psicoanálisis 
» Imago Agenda Nº 129 | mayo 2009 | Helene Deutsch, Fritz Wittels y las trampas de la memoria 
» Imago Agenda Nº 128 | abril 2009 | Sigmund Freud y su conferencia sobre Fecondité de Émile Zola 
» Imago Agenda Nº 127 | marzo 2009 | Cárceles y linajes  Freud y la Memoria Orgánica de Ewald Hering
» Imago Agenda Nº 126 | diciembre 2008 | Respuesta de Freud a la encuesta de la Kulturpolitische Gesellschaft sobre la reforma de la ley conyugal (1)  8 de febrero de 1905
» Imago Agenda Nº 125 | noviembre 2008 | Freud, su público y un texto no incluido en las Obras Completas  Acerca de su opinión sobre el divorcio (1950)
» Imago Agenda Nº 124 | octubre 2008 | Isidor Sadger, síntoma freudiano 

 

 
» Fundación Tiempo
POSGRADO EN ATENCIÓN TEMPRANA CON PRÁCTICA ASISTENCIAL RENTADA Inicio abril: Martes 14 de 18.30 a 21.30 hs. Puede cursarse completo o por módulo.  Reunión informativa: Martes 10 de diciembre, 18.30 hs.
 
» Fundación Tiempo
Posgrados en Psicoanálisis con práctica analítica  Inicios mensuales. Duración: 12 meses.
 
» Fundación Tiempo
POSGRADOS EN PSICOANÁLISIS CON ATENCIÓN RENTADA DE PACIENTES. Inicios mensuales. Duración: 12 meses.  Reuniones informativas: Miércoles 11/12, 20 hs. Todos los miércoles de enero, 19 hs.
 
» AEAPG
Curso Superior en Psicoanálisis con Niños y Adolescentes  Inscripción 2019
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com