Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Psicoanálisis y Epigenética

Psicoanálisis, epigenética y medio ambiente
  Por Alfonso Luis Masotti
   
 
Psicoanálisis, epigenética y medio ambiente

Por Alfonso Luis Masotti*

“Genetic proposes, epigenetic disposes”
Medawar, PB & Medawar, JS1


Propuesta por primera vez por Conrad Hal Waddington en 19392 para designar el estudio de los procesos mediante los cuales el genotipo inicia el despunte del fenotipo, a partir de un programa de cambios durante el desarrollo, la epigenética fue comprendida como los cambios heredados que se “expresaban” en el gen, sin que implicase una alteración de la secuencia del ADN. Posteriormente, la epigenética fue más adecuadamente definida por Holliday3 como el estudio de las modificaciones genéticas estables que resultan de los cambios en la expresión de un gen y de la función sin que alterase la secuencia del ADN. Es decir, Holliday definió a la programación epigenética como el estado de expresión de los genes durante el desarrollo ontogénico, admitiendo que ese estado de expresión podría ser alterado por las condiciones ambientales, y que esta alteración pudiera influir sobre el fenotipo del espécimen y sobre su comportamiento. Actualmente se sabe que las modificaciones epigenéticas participan en un importante número de procesos tales como, la adquisición de una memoria linfocitaria (inmunológica), en las bases neuro-químicas de la memoria y el aprendizaje generando variaciones en la respuesta de procesamiento de los estímulos amenazantes, y alterando la respuesta de estrés mediada por el eje hipotálamo-hipófiso-adrenal (HHA), pudiendo generar además, procesos patológicos asociados a alteraciones crónicas de la respuesta autónoma, en las enfermedades endocrinas y autoinmunes, e incluso en las enfermedades mentales, tales como la esquizofrenia y la depresión mayor, pero también en los circuitos de recompensa y resarcimiento, como realmente ocurre en las adicciones. Estas modificaciones epigenéticas, relativamente estables, son moduladas por muchísimos factores que incluyen condiciones fisiológicas, patológicas y del entorno. Aunque está suficientemente establecido que estos cambios son estables, actualmente se ha acumulado abundante evidencia que confirma que operan a lo largo de toda la vida del individuo, aunque la actividad de los procesos de metilación (uno de los mecanismos de la transducción génica) descienden con la edad.

Para comprender el impacto del entorno sobre el epi-genotipo es necesario considerar dos escenarios: el desarrollo embrionario y la vida adulta4 , por cuanto la diferenciación entre la vida prenatal y el surgimiento de la vida post-natal tienen un impacto diferencial sobre los cambios del organismo. En principio, los cambios epigenéticos que ocurren durante el desarrollo embrionario tienen una repercusión sobre la totalidad del organismo, pudiendo influir de manera perjudicial sobre los sistemas, afectando su propia operatoria en la vida posterior. Finalmente, el tipo y la locación de los cambios epigenéticos determinan una significación clínica posterior diferencial y negativa. A pesar de la relevancia de estos procesos en la determinación de la salud posterior del individuo, en la actualidad estos cambios de los niveles de actividad de los mecanismos moleculares partícipes en las relaciones del medio interno con el medio externo (entorno), no han sido comprendidos en su bastedad, y en principio representan un desafío muy promisorio para la ciencia actual, pero también una necesaria fascinación por este campo de estudio. Para comprender estos procesos es importante tener en cuenta que los organismos están compuestos por múltiples y diversos tejidos, los que a su vez, tienen funciones diferenciadas. Estas condiciones constituyen estatus epigenéticos específicos para cada tejido o células, por lo tanto los efectos de los factores del entorno sobre el epi-genotipo depende de las características y tipo de tejido, en tanto estos procesos son los responsables de promover una resistencia específica al medio externo, induciendo una alteración epi-genotípica. Para dar un ejemplo de esta explicación, el grado de exposición de un tejido a un factor específico del entorno, como sucede por ejemplo con la exposición a la radiación UV solar, determina una específica habilidad para inducir una alteración dentro del tejido. En los humanos, los factores del entorno que pudieran afectar los estatus epigenéticos durante la vida adulta del individuo podrían agruparse en cuatro colecciones:

1. DIETA
2. TRATAMIENTOS FARMACOLÓGICOS
3. HÁBITOS NO SALUDABLES (Por Ej., adicciones)
4. ESTILOS Y ENTORNOS DE VIDA

Por lo tanto, aspectos muy generales de la vida diaria alteran los estatus epigenéticos a lo largo de toda la vida del individuo. Como implicancia de estas afirmaciones, los estudios sobre la influencia de los eventos adversos tempranos en el organismo y en la conducta7 han adquirido una particular relevancia, en tanto se les reconoció competencia para generar una específica vulnerabilidad en la adultez, cuyas alteraciones pudieran expresarse como disfunciones, como en el caso de las enfermedades de la adaptación relacionadas con la respuesta de estrés, tales como la esclerosis renal, la miocardio-esclerosis, la artritis, la hipertensión, las enfermedades del tracto gastrointestinal, e inclusive los trastornos anímicos como la depresión, u otras alteraciones anímicas. Esta disgenesia, la carga alostática, entendida como el programa de respuestas dadas al entorno en función de la historia de vida, y de los cambios hormonales asumidos por esa interacción, pudiera generar modalidades conductuales específicas relacionadas con pautas endocrinas alteradas, posiblemente adquiridas como consecuencia de un cambio crítico en un momento de la vida y constituirse como una alteración permanente y generar una disfunción autónoma, e incluso, perturbar la conducta de manera definitiva. Por ejemplo, los cachorros separados de sus madres en períodos tempranos de su desarrollo, despliegan un síndrome caracterizado por la híper-reactividad del sistema de estrés, y consecuentemente mantienen conductas de tipo ansiógeno que persisten a lo largo de sus vidas. Zieher y Guelman5 alegan que “…la predisposición a padecer trastornos de ansiedad está determinada por influencias tempranas que impactan en el control genético del desarrollo del cerebro. Esta herencia epigenética de las conductas relacionadas con la ansiedad, subraya la influencia de los factores ambientales sobre la remodelación de los circuitos de procesamiento en etapas tempranas del desarrollo…” abroquelando en un solo concepto Neuro-plasticidad, homeostasis y carga alostática. El estudio de los factores epigenéticos comprometidos en la transducción de los cambiantes rasgos del entorno en cambios estables en la plasticidad neuronal, en pautas endocrinas y en el comportamiento, se nos presenta como la concreta respuesta al interrogante de ¿cuáles son los procesos orgánicos que median la respuesta adaptativa o des-adaptativa en función de las experiencias previas? y ¿cómo pueden éstos producir alteraciones cerebrales permanentes? Diversos factores de crecimiento neuronal en las primeras etapas del desarrollo, y luego con el acrecentamiento de la experiencia, la proliferación dendrítica y las interconexiones con los diversos circuitos, juegan un rol determinante en el desarrollo neuronal del cerebro, en particular cuando son afectados por el estrés, comprometiendo a los sistemas cognitivos e inclusive, pudiendo generar una específica proclividad por los desórdenes emocionales, originando por ejemplo, procesos disociativos, patognomónicos del TEPT6 . Cambios estructurales en las interconexiones, como en las enramadas dendríticas, e incluso proliferación híper-trófica celular y remodelación sináptica pueden ser el resultado de la híper-reactividad de los circuitos de alerta y miedo o de los circuitos de recompensa y resarcimiento. Estos efectos parecen estar mediados por cambios primarios en áreas del cerebro próximas a la amígdala y el córtex temporal y pre-frontal, y las alteraciones neuro-químicas del sistema mono-aminérgico pudiesen ser diana de las hormonas del estrés y generar trastornos de ansiedad, o alteraciones profundas del ánimo. Hoy existe suficiente evidencia que afirma que las experiencias traumáticas, amenazantes o estresantes en etapas tempranas de la vida, establecen pautas de funcionamiento fisiológico alteradas que afectan a los circuitos de reactividad, y que pudieran ser transmitidas de manera epigenética a las subsecuentes generaciones, suscitando una vulnerabilidad específica que influiría de manera permanente sobre la conducta , confirmando una muy específica hipótesis psicoanalítica que por razones de contexto de justificación científica de su época, permaneció sin contrastar ni refutar.

Los progresos obtenidos en estos últimos diez años en la investigación de la comprensión de los mecanismos epigenéticos que participan de la Carga Alostática que subyace a infinidad de enfermedades, han forzado la revisión de los límites entre neurosis, psicosis y demencias. Existen hoy suficientes razones para suponer que los severos trastornos anímicos que presentan las psicosis, se relacionan con síntomas reactivos ante una desorganización mental muy próxima a las demencias, y que por ser reactivos, se vinculan con la Carga Alostática soportada, en la que los estados anímicos alterados constituyen una narrativa de la historicidad del síntoma. Desde esta perspectiva, cobra vitalidad la hipótesis freudiana de la función de las reminiscencias en el balance intra-psíquico8. Por ejemplo, en el caso de la esquizofrenia, aunque no se trata de una demencia en sentido estricto, sus precoses trastornos cognitivos en el inicio de la enfermedad, tales como la perseverancia en el error, la dificultad en la reformulación de estrategias y en la revisión autocrítica de los propios actos, conjuntamente con una serie de razonamientos lógico defectuosos y de laxitud asociativa, previos a los severos trastornos anímicos que presenta luego el decurso de la enfermedad, re-actualiza el bautismo de Kraepelin de Demencia Precoz, que resalta como patognomónicos a los síntomas “positivos”, y releva a la denominación de E. Bleuler de Esquizofrenia, que en cambio destaca como patognomónicos a los síntomas “negativos” (an-hedonia, abulia, astenia, apatía). Andrew Moskowitz9 propone un razonable argumento que permite presumir que los síntomas positivos de la esquizofrenia (fabulaciones, delirios y alucinaciones, incluidos en los criterios de diagnóstico de enfermedad del DSM-IV), tienen una correlación directa con los traumas y trastornos disociativos en la niñez, y que el desempeño de estas producciones tienen una concreta vinculación con las narrativas autobiográficas, las que se nutren de los recuerdos y pensamientos del paciente. La propuesta de Moskowitz de explicar los síntomas “positivos” de las “psicosis” como recordatorios del trauma, concurrentes con déficits de la función cognitiva, y recuperos o actualizaciones de contenidos mnemónicos que se realizan sin el contexto histórico y biográfico apropiado, se aproxima a la concepción de fenómeno disociativo que defendiese en Reminiscencias ¿un mecanismo restaurador o desestabilizador?10 , en el que he propuesto que estos recuperos son estado-dependientes de la situación traumática que originó la desregulación de las respuestas de estrés, y cuyos mecanismos fueron explícitamente mencionados en el contexto de justificación de una función evocativa ya de por sí inestable y discrecional en el recupero del contenido evocado, cuyo grado de inexactitud estaría determinado por las propias valoraciones (apetitivas o adversativas) dadas al evento11 y los nexos que éstas mantienen con los circuitos de reactividad, confirmando además, el carácter de interpelación del discurso narrativo implícito en la evocación, el que he concebido como Avocación de la insistencia de deseo, concepto absolutamente compatible y congruente con los condicionamientos actuales de la epigenética. Esta constante “actualización” de la memoria, en la que la evocación reproduce el último registro de acuerdo a los nexos con los circuitos de reactividad relacionados con las apreciaciones adversativas y/o apetitivas asignadas a las circunstancias de cada evento, está orientada a aprehender la “realidad” a partir de una restricción en la propagación de la actividad en función de las organizaciones asociativas existentes y de los nexos con los estados alostáticos en que se “insertó” el evento , confirmando la recurrencia de la vía mnemónica y la recursividad del contenido propuestos en el concepto de Avocación de deseo.




* Nota de la redacción: El lector interesado encontrará en La evocación mnemónica, paradigma de la integración somato-psíquica, del mismo autor y de reciente aparición por la Editorial Letra Viva, un detallado fundamento de los conceptos mencionados en la presente nota. El Dr. Alfonso Luis Masotti se desempeña actualmente como asesor científico en el área de Psicoanálisis y Epigenética de esta Editorial.

1. MEDAWAR, PB & MEDAWAR, JS: Aristotle to zoos: A Philosophical Dictionary of Biology, Cambridge, M A; Harvard University Press, 1983.
2. WADDINGTON, CH: “Development as an epigenetic process”, An introduction to modern genetics, Allen & Unwind, London, 1939.
3. HOLLIDAY, R: “The inheritance of epigenetic defects”, Science, 238:163-170, 1987; - - : Epigenetic comes of age in the twenty first century”, J. of Genetics, 81:1-4, 2002, - -: “DNA methylation & epi-genotypes” Biochemistry, 70:612-17, 2005; - -: “Epigenetic, a historical overview”, in Epigenetic 1:2, 76-80,2006
4. AGUILERA, O; FERNANDEZ, AF; MUÑOZ, A & FRAGA, M: “Epigenetic and environment: A complex relationship” in J. Applicative Physiology, 109:243-251, 2010; CREEWS, D & MC LACHLAN, JA: “Epigenetic, evolution, endocrine disruption, health & disease” in Endocrine, 147(6), S4-S10, 2006; ISSA, JP: “Epigenetic variation & human disease” in American Society for Nutritional Science, 132:23885-23925, 2002; RICHARDS, EJ: “Inherited epigenetic variation-revisiting soft inheritance”, Opinion & Perspectives in Genetics, 395-403, 2006.
5. ZIEHER, LM & GELMAN, LR: “La conformación de los endo-fenotipos determinantes de la conducta de ansiedad en el neurodesarrollo y su modulación farmacológica”, Psicofarmacología, 5:15-23, 2004.
6. Estos procesos han sido ampliamente descriptos en Reminiscencias ¿un mecanismo restaurador o desestabilizar?, del mismo autor, Editorial Letra Viva, Bs. As., 2011.
7. DE KLOET, ER; VREUGDENHIL, E; OITZL, MS & JÖELS, M: “Brain Corticosteroid Receptors Balance in Health & Disease”, Endocrine Review 19(3):269-301, 1998; DE KLOET, ER; JÖELS, m & HOLSBOER, F: “Stress and the brain: From adaptation to disease”, Nature Review: Neuroscience, Vol. 6:463-475, 2005; MCEWEN, BS: “Understanding the potency of stressful early life experiences on brain and body function”, Metabolisms, 57:S11-S15, 2008; - -: Physiology and neurobiology of stress & adaptation: Central Role of the Brain”, Physiology Review, 87: 873-904, 2007; - - : “Protection and damage from acute and chronic stress: Allostasis and allostatic overload and relevance to the pathos-physiology of psychiatric disorders”, Annual N.Y. academy of Sciences, 1032:1-7, 2004
8. El lector interesado podrá ampliar estas afirmaciones sobre la hipótesis del recupero de contenidos estado-dependientes de la situación traumática que originó la respuesta de estrés en MASOTTI, AL: Reminiscencias ¿un mecanismo restaurador o desestabilizador?, editado por Letra Viva, 2010.
9. MOSKOWITZ, A: “Are psychotic symptoms traumatic in origin and dissociative in kind?” In Department of Mental Health, University of Aberdeen, Scotland, 2005; Véase además: MASOTTI, AL: “Fenómenos disociativos en el origen de los síntomas psicóticos”, Imago Agenda nº 143, Setiembre 2010, pp. 32-34.
10. Véase la nota de pié de página nº 6.
11. SWEATT, JD: “The neuronal MAP kinase cascade: a biochemical signal integration system subserving synaptic plasticity and memory”, J. of Neurochemistry, 76:1-10, 2000; DAY, JJ & SWEATT, JD: “DNA methylation and memory formation”, Epigenetic Nature Neuroscience Perspective, Vol. 13(11)1319-23, 2010.
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 194 | enero 2016 | A propósito de la publicación de Adaptación, Evolución y Salud, de Alfonso Luis Masotti (Letra Viva, 2016) 
» Imago Agenda Nº 174 | septiembre 2013 | Actualidad del psicoanálisis en el complejo espectro de los desordenes autistas 
» Imago Agenda Nº 143 | septiembre 2010 | Fenómenos Disociativos en el origen de los Síntomas Psicóticos 
» Imago Agenda Nº 134 | octubre 2009 | Límites terapéuticos del psicoanálisis  
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Variación Fenotípica y la Respuesta de Estrés ¿herencia transgeneracional lamarckiana o psicoanalítica?1  
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Epi-genética y conducta social cooperativa  (En respuesta a la nota de Facundo Manes titulada “Somos solidarios por naturaleza”)
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Perturbaciones epigenéticas del cerebro vinculadas a ¿trastornos amnésicos o procesos disociativos?  
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Psicoanálisis, epigenética y conducta social y sexual 
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Psicoanálisis y Epigenética, una congruente convergencia y una alianza a consolidar 
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Herencia trans-generacional de la respuesta de estrés como efecto de los cuidados maternos y de un entorno enriquecido en la progenie, confirman supuestos psicoanalíticos 
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Psicoanálisis y epigenética, una justificación de la variabilidad individual y diversidad reactiva  
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Una aproximación epigenética al concepto de enfermedad desde la perspectiva de la variabilidad individual y la hipótesis psicoanalítica de la interacción entre el medio interno y externo al sujeto  
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | La clínica psicoanalítica y la variabilidad individual y diversidad reactiva que propone la epigenética  (En respuesta a “Despatologizaciones: homosexualidad, transexualidad… ¿otra más?”, de Jean Allouch)
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Epidemiología Epigenética en Desorden Bipolar y Esquizofrenia: un nuevo orden nosológico 
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Variabilidad estocástica genética, epigenética y conductual y el proceso de individuación  (La evolución al ritmo de la interpretación darwiniana de Lamarck)
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Variación intra-específica, Genética y Epigenética y Proceso de Individuación en animales humanos y no humanos, consecuencias ecológicas y evolutivas 

 

 
» AEAPG
Agenda de Seminarios a Distancia 2019  Comienzan en Agosto
 
» La Tercera
Seminarios y actividades 2019  Sábados, 10:30 - 14:00 hs. salvo donde se indica
 
» AEAPG
Curso Superior en Psicoanálisis con Niños y Adolescentes  Inscripción 2019
 
» Fundación Tiempo
Posgrados en Psicoanálisis con práctica analítica  Inicios mensuales. Duración: 12 meses.
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com