Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Saber de la historia

Hacia una crítica de la historiografía del psicoanálisis chileno
  El caso del Dr. Alejandro Lipschutz (Segunda parte)
   
  Por Silvana Vetö
   
 
Si se busca a Alejandro Lipschutz en el índice de nombres de las Obras completas de Freud o de sus correspondencias, no se hallará nada. Este importante personaje de la ciencia chilena aparece allí con una gramática levemente modificada, que distrae de su vínculo con este país latinoamericano: Alexander Lipschütz.1

Lipschutz, proveniente de una familia judía alemana de Riga, comienza sus estudios de Medicina en 1902 en Berlín. En 1905 los interrumpe para unirse a la Revolución Rusa en su ciudad natal. Al año siguiente, tras el fracaso de la revolución, huye para instalarse en Zürich, donde retoma sus estudios. En 1907 se dirige a Göttingen, doctorándose ese mismo año en la Georg-August Universität. Lipschutz se especializa en fisiología, y alrededor de 1912 comienza a interesarse por el estudio de las glándulas endocrinas, entre ellas las sexuales. En esa época, Lipschutz publica varios textos de divulgación científica en revistas y periódicos. En 1914 publica también un libro, éxito de ventas, titulado Warum wir sterben? (¿Por qué morimos?), reeditado 16 veces en Alemania entre 1914 y 1926 y traducido a seis idiomas, entre ellos el español.

La Gran Guerra lleva a Lipschutz a un periplo europeo que termina en 1916 en Viena. Allí, se incorpora a las investigaciones del renombrado Eugen Steinach, en fisiología sexual, en el Instituto de Investigaciones Biológicas de Viena. “Los estudios de investigación de Steinach y colaboradores se concentraban a la llegada de Lipschütz en transplantes simultáneos de testículo y ovario en cobayos castrados infantiles provocando el desarrollo de caracteres sexuales masculinos y femeninos (hermafroditismo experimental)”.2

Los seis meses de trabajo con Steinach fueron determinantes en la formación de Lipschutz. Una vez en Zürich, en 1919, publica Die Pubertätdrüse und ihre Wirkungen (La glándula de la pubertad y sus efectos). Se trataba de un texto de divulgación de los experimentos realizados con Steinach y de sus propios descubrimientos. Al parecer este libro fue muy importante en el desarrollo de la biología sexual.3
En 1919, en una carta a Freud escrita poco después de una estadía en Viena, Sándor Ferenczi comenta esta publicación de Lipschutz y la reseña que escribiría sobre ella. El modo en que se refieren al libro trasluce las discusiones sostenidas en Viena por ambos analistas, así como la importancia que le adjudican. Freud responde: “Espero que haya encontrado el tono que mejor expresa nuestra superioridad respecto a los nuevos descubrimientos, sin que le falte cierta complacencia; más o menos como convenimos en una de nuestras agradables veladas de jueves.”4 La reseña aparece en 1920 en la Internationale Zeitschrift für Psychoanalyse y al año siguiente en el International Journal of Psycho-Analysis.5
También en 1920 Freud agrega referencias a Lipschutz en tres importantes obras. Las dos primeras se refieren al mismo libro reseñado por Ferenczi. La primera en ser escrita aparece en la discusión final de Sobre la psicogénesis de un caso de homosexualidad femenina. La segunda, en la 4ª edición (1920) de Tres ensayos de teoría sexual, incluye dos notas a pie de página y un párrafo. Este último es una adición al tercer ensayo, “Las metamorfosis de la pubertad”, y constituye casi todo el apartado “Teoría Química”.6

La tercera referencia de Freud a Lipschutz envía al libro de 1914. Esta aparece en Más allá del principio de placer, en la parte acerca de la inmortalidad de los protozoos (que según Jones fue agregada en mayo de 1920), es decir, aquella en la que intenta encontrar un asidero científico para su hipótesis de la pulsión de muerte y su relación con las pulsiones de vida.7
Volviendo a las referencias sistemáticas al libro de Lipschutz de 1919, cabe preguntarse ¿en qué se basa la gran importancia que le adjudican Freud y Ferenzci?
La respuesta a esta pregunta no se halla en el escrito de Lipschutz, sino más bien en uno de los debates en el cual tanto las indagaciones de Lipschutz como las de Freud se insertan. Este debate es el de la sexología. Tanto la reseña de Ferenczi como las referencias de Freud, se enclavan en una disputa de aquella época por la verdad de la sexualidad humana, y más específicamente por aquello que determina la hetero y la homosexualidad. Esta disputa se entremezcla, además, con las preocupaciones de Freud respecto de la aceptación del psicoanálisis en la comunidad científica.

Según los psicoanalistas, en los experimentos de Steinach dados a conocer y analizados por Lipschutz en su libro, sólo se considera la influencia de los factores bioquímicos (endocrinos) sobre la determinación de la sexualidad, haciendo caso omiso de los resultados expuestos por el psicoanálisis, que demuestran que los factores psíquicos de la sexualidad funcionan de manera autónoma, pudiendo inhibir, reforzar o bien contradecir los primeros. En otros términos, que el injerto de células endocrinas masculinas en ejemplares hembra, bien pueden determinar el desarrollo de caracteres sexuales secundarios e incluso una actitud masculina, como lo afirman los experimentos, pero no por eso, su “elección de objeto”.
Ahora bien, el concepto que interesa a Freud en este debate es el de la “bisexualidad constitutiva”, pilar fundamental de la doctrina psicoanalítica (que además homenajea a Fliess). Si bien al parecer Lipschutz no se refiere directamente al tema en su libro, para Freud los resultados de los experimentos podrían eventualmente aportar una “confirmación directa de la hipótesis de la bisexualidad”.8 Cuando se trata de la bisexualidad, Freud ya no enfatiza tanto aquello que distingue el psicoanálisis del abordaje y de los resultados de la biología sexual, sino más bien su complementariedad. En otros términos, para Freud los textos de Lipschutz pueden aportar una confirmación científica de sus descubrimientos.

Cuando se trata de las propuestas de otros representantes de la sexología, aquellos más politizados, como Magnus Hirschfeld, la estrategia de Freud es radicalmente distinta. Es que la tesis de Hirschfeld acerca de los “intermedios sexuales” no sólo se opone a la de la bisexualidad, sino que además involucra una importante subversión de los pilares binómicos de la ciencia y la cultura. Pone en tela de juicio la tesis que dice que en su última reducción sólo existen dos sexos; hombre y mujer. Para Hirschfeld y otros, la sexualidad humana no puede reducirse a dos opciones, sino que hay modos indeterminados de asumir y vivir la sexualidad, planteando así la posibilidad de existencia de toda una serie de sexualidades no asentadas en esa supuestamente bien comprobada premisa biológica.
_______________________
1. Al llegar a Chile, el nombre de Alexander fue “chilenizado”. De Alexander pasó a Alejandro, y de su apellido se borraron las cremillas. Nosotros utilizaremos la gramática utilizada la mayor parte del tiempo por Lipschutz mismo, es decir, aquella que le fue otorgada en Chile.
2. Concha-Quezada, H. (2007). Alexander Lipschütz en Europa: 1883-1926. Santiago: Ril, p. 84.
3. Ibíd, p. 101.
4. Falzeder, E. & Brabant, E. (Eds.), (2001), Sigmund Freud, Sándor Ferenczi. Correspondencia completa, 1917-1919, Vol. II.2. Madrid, Síntesis, p. 231.
5. Ferenczi, S. (1921), Die Pubertätsdrüse und ihre Wirkungen (The Puberty Glands and Their Effects.) By Alexander Lipschütz, International Journal of Psycho-Analysis, 2, 143-148.
6. Quizás sea esta la referencia más importante, puesto que el párrafo fue casi completamente modificado por Freud justamente debido a los resultados de investigaciones expuestos por Lipschutz en su libro.
7. Si bien esta referencia también es sumamente interesante, aquí nos enfocaremos en las que conciernen al libro de Lipschutz sobre la glándula de la pubertad, por ser más variadas y sistemáticas y presentar relaciones más extensas con otros textos y problemas.
8. Freud, S. “Tres ensayos de teoría sexual”. En Obras completas, vol. VII. Buenos Aires: Amorrortu, p. 143 n. 13.
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 162 | agosto 2012 | Hacia una crítica de la historiografía del psicoanálisis chileno  El caso del Dr. Alejandro Lipschutz (Tercera parte)
» Imago Agenda Nº 153 | septiembre 2011 | La desaparición del Dr. Gabriel Castillo Cerna y la Asociación Psicoanalítica Chilena (tercera entrega) 
» Imago Agenda Nº 152 | agosto 2011 | La desaparición del Dr. Gabriel Castillo Cerna y la Asociación Psicoanalítica Chilena (segunda entrega) 
» Imago Agenda Nº 151 | julio 2011 | La desaparición del Dr. Gabriel Castillo Cerna y la Asociación Psicoanalítica Chilena (primera entrega) 

 

 
» AEAPG
Agenda de Seminarios a Distancia 2019  Comienzan en Agosto
 
» Centro Dos
Conferencias de los martes  martes 20:30 - entrada libre y gratuita
 
» Fundación Tiempo
Posgrados en Psicoanálisis con práctica analítica  Inicios mensuales. Duración: 12 meses.
 
» La Tercera
Seminarios y actividades 2019  Sábados, 10:30 - 14:00 hs. salvo donde se indica
 
» AEAPG
Curso Superior en Psicoanálisis con Niños y Adolescentes  Inscripción 2019
 
» Centro Dos
Seminarios Clínicos  Segundo cuatrimestre
 
» Centro Dos
Talleres Clínicos  Segundo cuatrimestre
 
» Centro Dos
Seminario 8 de Jacques Lacan  Segundo cuatrimestre
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com