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   El refugio de las creencias

Mitos y ceremonias de los Rankülche
  Por Norma Alberro
   
 
Arrancaron nuestros frutos
Cortaron nuestras ramas
Quemaron nuestro tronco
Pero no pudieron matar nuestras raíces
”.
Texto del Popol Vuh1

He aquí algunos párrafos del acta Fundacional del Pueblo Nación Rankül, San Luis, julio de 2009.

Ñuque Mapú (madre tierra) estamos aquí tus hijos, vibrando en la cima de tu regazo. Lo hacemos por aquellos que se fueron antes de este Antú (sol) que nos alumbra y que no pudieron regocijarse con el regreso; lo hacemos por todos los que se llevó la mano criminal del winká, por los cautivos y los masacrados; por los niños regalados y las mujeres sometidas; por tus hijos Ñuque Mapú desparramados en los oscuros territorios del olvido. (…). Ahora Ñuque Mapú revelaremos tus misterios, señalaremos nuestra constelación, buscaremos en tu morena estirpe tu sabia magnitud: nuestras costumbres; nuestros nombres perdidos en nombres extraños; nuestra sabia escondida; los dioses que nos diste; la lengua que nos trocharon; el orgullo que azotaron. (…). Bajo Antú (sol) y Kuyen (luna) seremos nuevamente nación”2.

Los mitos y ceremonias sagradas entre los pueblos originarios, fueron considerados como producto de una “función fabuladora” que da la espalda a la realidad. Pero, lejos de esta concepción prejuiciosa, los mitos y los ritos tienen por valor principal el de preservar hasta nuestra época, modos de observación y de reflexión surgidos del descubrimiento de las leyes de la naturaleza, sus episodios cíclicos de producción y transformación. Esta “ciencia de lo concreto”, como la nombra Claude Lévi-Strauss, “… tenía que estar, por esencia, limitada a otros resultados que los prometidos a las ciencias exactas naturales, pero no fue menos científica, y sus resultados no fueron menos reales. Obtenidos diez mil años antes que los otros, siguen siendo el sustrato de nuestra civilización”3.

El sistema mítico y las representaciones a que da lugar, permiten establecer relaciones de homología entre las condiciones naturales y las condiciones sociales, de modo que es posible definir una ley de equivalencia entre contrastes significativos desde varios planos: geográfico, meteorológico, zoológico, botánico, religioso, filosófico, etc. Estas leyes representan el canon de la lógica de los pueblos originarios. Respondiendo a esta lógica, el pueblo Rankülche eligió el momento en que se produce el solsticio de invierno para establecerlo como fin y comienzo de un nuevo año. Es el más importante porque es el momento del renacimiento. Los pueblos europeos, también eligieron el solsticio de invierno boreal como fecha del natalicio de Jesús, apoyándose en el mismo principio de renovación y renacimiento del ciclo cósmico.

Cada 24 de junio los Rankülche festejan la llegada del año nuevo/Hue tripantú. Festejamos la renovación de la vida, de la naturaleza, del cosmos. Así como la renovación de las esperanzas, de nuestras fuerzas y de nuestro compromiso con la comunidad. Los festejos duran cuatro días durante los cuales se despliegan cantos, danzas, hermosos rituales que despiertan alegría y disfrute en toda la comunidad, e invitan al encuentro y a la unión.
Kuién y Antú (Luna y Sol) marcan el final de un ciclo y su renacimiento. La noche del 24 de junio Kuién se muestra plena, será la última vez que lo hará así en el hemisferio sur y señala la próxima aparición de Antú como el nacimiento de un nuevo ciclo, como la renovación de las fuerzas del cosmos. Pero los festejos comienzan tres días antes, el 21 de junio, cuando cinco jóvenes pintados en sus brazos y piernas con flecos y plumas/lipi en sus cabezas cubriendo sus rostros/angue, bailan vigorosamente al ritmo del kultrum alrededor del fuego. Cuatro jóvenes representan el valor del ciclo, las cuatro estaciones, y el quinto simboliza la renovación. Comienza la alegría, la vida en su totalidad se renueva. Los ancianos/Pillan Cushe interpretan sueños/pewma.

Los ancianos, en este pueblo, tienen un poder especial: perciben lo que nadie percibe, saben interpretar las señales de la naturaleza y la de los hombres. A través de su conocimiento saben escuchar más allá de lo escuchable y saben ver más allá de lo visible.
El primer día del año nuevo, para los Rankülche es cuando nace Antú y se pronuncia la oración a Antú agradeciendo todo lo bueno que le ha dado y pedirle que en ese nuevo ciclo se lo vuelva a dar. Se le entrega alimentos de la tierra/Mapú como ofrenda y prueba de nuestro compromiso. Se dan cuatro vueltas alrededor del fuego en sentido opuesto a las agujas del reloj, gritando y agitando los ponchos con el fin de ahuyentar los malos espíritus, abriendo las manos hacía arriba.
Cuando la ceremonia termina, la Pillan Cushe/anciana espiritual, le da a cada uno la interpretación del mensaje recibido del gran espíritu del cielo: Güenu Pillan. De esta manera se da comienzo al nuevo ciclo.
El mito, en las culturas originarias, tiene una función de “estructura estructurante”, es decir es un principio de estructuración del mundo y posee una eficacia simbólica. En este sentido, las ceremonias, los ritos y la religión de estos pueblos constituyen una lengua. Es decir, es un instrumento de comunicación y de conocimiento. Más precisamente, es un medio simbólico, a la vez estructurado y estructurante, como condición de posibilidad de esa forma de consenso primordial que es el acuerdo sobre el sentido de los signos y sobre el sentido del mundo. Este acuerdo consensuado permite construir una primera tradición que procede de la intención objetiva de aportar una respuesta en los diferentes dominios de la objetividad, de lo real.

Las ceremonias y rituales constituyen un sistema simbólico que funciona como principio de estructuración de una identidad cultural entre los miembros de los pueblos originarios. Construye la experiencia, en calidad de lógica en estado práctico, y las explicita como respuestas tradicionales a las preguntas más elementales de la existencia.
Todos los pueblos originarios y las culturas que generan, han creado un mito del origen del mundo, del cosmos y de los seres humanos. Entre los Rankülche se encuentra varias versiones del mito del diluvio que dio lugar a la creación del mundo. Una de estas versiones relatada por los descendientes de este pueblo es la siguiente:

“En otro tiempo, muy antiguo, estaba Soychü, el dios creador; Ñuke Mapú, la Madre Tierra, que albergaba en su seno a toda forma viviente, animada o no; y Antú, el sol, fuente de toda vida en la Ñuke Mapú. Un día comenzó a llover y llover y llover, no cuentan el tiempo sino la cantidad de agua, que todo se volvió un mar. Que las aguas subían pero también comenzaron a crecer sus cerros. De modo que subiéndose sobre ellos lograban escapar de morir ahogados. Hasta que se hacía de noche. En la oscuridad, no podían escalar los cerros porque no veían, y las aguas los alcanzaban causando gran mortandad entre ellos. Entonces fue que todos se autoconvocaron. Y pidieron en una rogativa a Soychü que le iluminara la noche. Soychü escuchó la plegaria. Convocó a Ñuke Mapú y a Antú y luego de largas deliberaciones entre los tres, encontraron la manera de iluminar la noche. Ñuke Mapú se desprendería de un gran pedazo de sí misma y lo enviaría a los cielos. Antú le prestaría su luz. Y así lo hicieron. Y de esta manera fue como nació Kuién, la Luna, tal como la conocemos hoy. Ella reflejó la luz que le enviaba Antú. Y así pudieron iluminar la noche. Luego pasado un tiempo, las aguas descendieron y las familias pudieron volver a sus praderas y a sus bosques a vivir en felicidad y armonía con el resto de la naturaleza.”4

Los mitos han sido estudiados desde diversas perspectivas. Se han ocupado de ellos disciplinas tales como la lingüística, la etnolingüística, la filología, la psicología, la filosofía, la epistemología, la sociología, la historia de las religiones comparadas, la semiótica de la cultura, la semántica estructural y el análisis del discurso entre otros. A pesar de esta diversidad de abordajes, es posible despejar un conjunto de características comunes del mito aceptado por diversos estudiosos que les hacen converger teóricamente.

Las características comunes son: a) la consideración del mito como relato de la emergencia de los tiempos primordiales, b) el carácter sagrado del espacio mítico y c) el reconocimiento de su carácter social. El mito como relato hace referencia a una irrupción de “otro tiempo” en la temporalidad de los hombres, que da origen a una realidad más vasta, del mundo; es decir, estamos ante la presencia de vínculos entre distintas calidades de tiempo que se expresan en el origen como fundamento y como principio. Esta es la tesis de Mircea Eliade, quien al realizar una clasificación, habla de mitos cosmo-antropogónicos y mitos de origen, que no es más que otra forma de diferenciar al origen como fundamento y como principio. Lo cosmogónico se refiere a la creación del mundo e incluye a lo antropogónico referido a la creación del hombre. Los mitos de origen relatan cómo el mundo ha sido modificado, enriquecido, es decir, da cuenta de los fenómenos del cosmos, de los seres y objetos que viven y existen en él, de los fenómenos sociales, políticos y económicos que acontecen entre los hombres. Pero narran también todos los acontecimientos primordiales como consecuencia de los cuales el hombre ha llegado a ser lo que es; es decir, un ser mortal, sexuado, organizado en sociedad, obligado a trabajar para vivir, y sometido a ciertas reglas. Si el mundo existe, si el hombre existe, es porque los seres sobrenaturales (dioses o héroes culturales) han desplegado una actividad creadora en los comienzos. Para la conciencia mítica, el tiempo primordial, “sagrado” emergió de golpe, no le precedió ningún tiempo, porque no podía existir tiempo alguno antes de la aparición de la realidad relatada por el mito. En contraste, el tiempo profano tiene principio y fin. Lévi-Strauss refiere que el mito se define por un sistema temporal, que combina las propiedades de la lengua y el habla. Un mito se refiere siempre a acontecimientos pasados: Antes de la creación del mundo o durante las primeras edades o en todo caso hace mucho tiempo. Pero el valor intrínseco atribuido al mito proviene de la idea que estos acontecimientos, que se suponen ocurridos en un momento del tiempo, forman una estructura permanente. Ella se refiere simultáneamente al pasado, al presente y al futuro.

Existen diferentes sentidos cualitativos del espacio, la oposición entre lo sagrado y lo profano constituye un principio fundamental para caracterizar al espacio mítico y también para caracterizar el tiempo mítico. El espacio sagrado es un espacio significativo que se opone a otros espacios no consagrados, sin estructura ni consistencia. El mito es un producto social, carece de autor, es anónimo. Pertenece al grupo social que lo relata, no se sujeta a ninguna transcripción y su esencia es la transformación. El mito, en cuanto relato oral, es una práctica discursiva sobre los acontecimientos primigenios ocurridos en el principio de los tiempos, entre seres sobrenaturales, y que dan cuenta de la cosmogonía, de la antropogonía y del origen de los elementos naturales en el mundo. Este relato construye la identidad cultural de un pueblo, resulta de las diferencias y contrastes entre combinaciones de rasgos y otras. Según Lévi-Strauss, la mitología es a las sociedades llamadas primitivas lo que la ideología es a las sociedades modernas.

El mito es una estructura creada por los pueblos originarios para comprender y relacionarse con su mundo. Su creación responde a una necesidad de otorgar sentido a las manifestaciones más secretas del ser. Es con el mito que comienza el pensamiento simbólico, dominio consustancial al ser humano.
_______________
1. Grabado en la piedra liminal del Pueblo Nación Rankülche. San Luis, 2009.
2. Texto extraído del libro Ranqueles, del silencio a la palabra. Obra colectiva, compilado por Marisa Moyano. San Luis 2010.
3. Lévi-Strauss, Claude: El pensamiento salvaje. Fondo de Cultura Económica. México, primera edición, 1964.
4. Texto extraído del libro Los Rankülche. Sobre la huella de Mansilla. Obra colectiva compilado por el Lonco Germán Canuhe. 1ª ed. San Luis, 2010.
 
 
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