Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Psicoanálisis y Tecnociencia

La fertilidad y la especie
  Por Mario Pujó
   
 

 En las distintas películas que anticipan el futuro en clave de ciencia ficción, es frecuente ver puesto en escena un fantasma de infertilidad generalizada. Modo pregnante de representación del apocalipsis, el fin de la especie figura el fin del mundo humano a causa de una repentina merma de su capacidad reproductiva. Algo que, desde luego, es siempre imaginable dado que, tarde o temprano, en el perenne curso de la evolución, toda especie se halla prometida a una previsible extinción.

Hace casi treinta años, un film memorable titulado Quintet (dirigido por Robert Altman) mostraba el desarrollo de un inquietante juego de rol en el que participaron los escasos sobrevivientes de un planeta congelado. Desde un indefinido tiempo atrás no se producen nacimientos, y el juego, que se recorta sobre el fondo de una abúlica espera de la muerte, introduce la emoción de su inminencia bajo la forma del crimen. Uno a uno los personajes se irán asesinando entre sí, y el relato adopta entonces un inesperado giro policial.

Mucho más reciente y taquillera, Hijos del hombre despliega una idea semejante, situándola en el cercano año 2027. La muerte del hombre más joven del mundo a manos de sus propios fans, señala el 2008 como fecha de registro del último nacimiento. Una tenebrosa Inglaterra, acosada por el terrorismo y obsesionada por la deportación, es la escenografía que Alfonso Cuarón elige para la reminiscencia de una antigua esperanza hyppie: en una granja donde sobreviven el pelo largo y el cannabis, una indocumentada “fugi” encuentra apoyo para continuar su extraordinario embarazo y consumar el sueño de dar a luz, junto a su bebé, a un posible futuro para la humanidad. Pero sólo accederá a una promisoria naturaleza incontaminada, atravesando los campos de refugiados y una guerra entre civilizaciones que universaliza, a escala planetaria, la evocación del conflicto palestino-israelí.

La verdad tiene estructura de ficción y, quizás por ello, la ciencia ficción suele ofrecer una oportunidad a la verdad. Lo que no significa, desde luego, “futurología” en el sentido de la exactitud, expresión de una adecuación de la representación con la realidad representada. Antes bien, se trata del fantasma, vale decir, de una verdad subjetiva, y es ella la que explica el éxito de un género que ha conmovido desde siempre a los más jóvenes: la incertidumbre que acecha el porvenir, la aprehensión ante la eventual incidencia tanática que aquello que denominamos tecnociencia podría tener sobre el devenir de nuestra especie.

Es un hecho, los casos de infertilidad sin causa tienden a incrementarse con el paso del tiempo, así como aumentan proporcionalmente los nacimientos asistidos por tratamientos de fertilización. ¿Debemos ver en ello una progresiva merma de la capacidad reproductiva? ¿Una expresión propiamente mortificante del significante sobre el ser que habla? O, más bien, ¿una evidente modificación de los lazos simbólicos que regulan la alianza entre hombre y mujer, con la consecuente transformación de la noción de familia, el número de sus integrantes, la oportunidad de su conformación?
Cuando, en los años ’60, la China de Mao ponía freno a su crecimiento demográfico desalentando la maternidad previa a los 28 años de edad, Occidente reprobaba en ello la omnipresencia de un Estado opresor: la edad promedio de la primera maternidad se situaba entonces alrededor de los 24 años. Cuarenta años después, junto a la evolución globalizada del sistema productivo mundial, constatamos algunos efectos no deseados ni calculados de la emancipación femenina: la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo, la progresiva conquista de nuevos derechos y deberes, sumadas a la entronización universal de un ideal individual de realización, evidencian empujar la edad de la primera maternidad –al menos en las capas medias de la sociedad– a edades cada vez más avanzadas, que sobrepasan, incluso, la otrora temida barrera de los treinta. Vale decir, una edad que intenta preservar en la mujer contemporánea el lapso considerado necesario para su formación profesional, su consolidación personal, equiparando sus expectativas y comportamientos al de sus congéneres masculinos.

Muy otros los tiempos de nuestras bisabuelas que, como en el caso de muchísimos embarazos adolescentes actuales, devenían madres apenas alcanzada la edad fisiológicamente apta para la procreación. Y, aunque resulte redundante señalarlo, la fertilidad biológica de una mujer de 14 años no podría ser comparada con la de una de 30.
¿Corre a causa de ello nuestra humanidad un peligro cierto de extinción? Responderemos rápidamente que no, cuando el tecnocapitalismo que promueve la desdiferenciación sexual en los roles mercantiles, alienta el simultáneo desarrollo de métodos reproductivos que sabrían incluso prescindir del sexo.
Se insinúa entonces un fantasma cuya realización las películas antes mencionadas ni siquiera sabrían contemplar: el de la extinción de nuestra especie como especie sexuada, extinción que no coincidiría, sin embargo, con su desaparición.

Llegados a este punto, querría despedirme al anunciar que, junto con el de nuestra nota, ponemos también un punto final a la continuidad mensual de la columna PuntoCom. Damos así cierre a un espacio que, número tras número, desde hace treinta y cuatro números, nos ha permitido abordar un eje temático que entendemos resulta vital a la interlocución que el psicoanálisis debe mantener con los saberes de su época, relativo a las vertiginosa transformación que las innovaciones tecnológicas demuestran inducir en la subjetividad contemporánea. Hemos intentado promover aquí un intercambio abierto a psicoanalistas e intelectuales de diversas procedencias, incluyendo colaboraciones de Argentina, México, Brasil y España. Agradezco entonces, en primer lugar, a quienes han contribuido con sus reflexiones a sostener esta interlocución, así como a Raimundo y Leandro Salgado, directores de la publicación que la ha hospedado, y a Alberto Santiere, que ha sabido colaborar generosamente con ella. Quiero finalmente saludar la perseverancia del lector que nos ha acompañado, ante cuya lealtad todo punto que se pretenda final podría revelarse ser, con el fecundo paso del tiempo, sólo un punto suspensivo.

 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 162 | agosto 2012 | LA TERAPIA TE VE 
» Imago Agenda Nº 161 | julio 2012 | ¿Crímenes o pecados? 
» Imago Agenda Nº 160 | junio 2012 | Trauma y elaboración 
» Imago Agenda Nº 159 | mayo 2012 | … y el nuestro 
» Imago Agenda Nº 158 | marzo 2012 | Toponimia 
» Imago Agenda Nº 157 | febrero 2012 | Pandora. Un caja de sorpresas 
» Imago Agenda Nº 155 | noviembre 2011 | Contingencia 
» Imago Agenda Nº 154 | octubre 2011 | El color del dinero 
» Imago Agenda Nº 153 | septiembre 2011 | Recuerdos del futuro 
» Imago Agenda Nº 152 | agosto 2011 | Crepúsculos 
» Imago Agenda Nº 151 | julio 2011 | Descenso 
» Imago Agenda Nº 150 | junio 2011 | Misteriosa Buenos Aires 
» Imago Agenda Nº 149 | mayo 2011 | Mister Bin 
» Imago Agenda Nº 148 | abril 2011 | El desastre nuclear: Una pesadilla de Kurosawa 
» Imago Agenda Nº 147 | marzo 2011 | Otros dioses 
» Imago Agenda Nº 146 | diciembre 2010 | Artaud 
» Imago Agenda Nº 145 | noviembre 2010 | Sable corvo 
» Imago Agenda Nº 144 | octubre 2010 | Diversidad 
» Imago Agenda Nº 143 | septiembre 2010 | Gitanos 
» Imago Agenda Nº 142 | julio 2010 | Célibes 
» Imago Agenda Nº 141 | julio 2010 | Jabulani y vuvuzela 
» Imago Agenda Nº 140 | junio 2010 | Actos del bicentenario 
» Imago Agenda Nº 139 | mayo 2010 | Mater certissima 
» Imago Agenda Nº 138 | abril 2010 | Enredos sociales 
» Imago Agenda Nº 137 | marzo 2010 | La fábrica de chocolate 
» Imago Agenda Nº 136 | diciembre 2009 | Final de juego 
» Imago Agenda Nº 136 | diciembre 2009 | Para una izquierda lacaniana ...  Jorge Alemán dialoga con Mario Pujó sobre temas tratados en su último libro* publicado recientemente en Buenos Aires
» Imago Agenda Nº 135 | noviembre 2009 | Boquitas pintadas 
» Imago Agenda Nº 134 | octubre 2009 | La mafia de los medicamentos 
» Imago Agenda Nº 133 | septiembre 2009 | Diálogo 
» Imago Agenda Nº 132 | agosto 2009 | Chiquita 
» Imago Agenda Nº 131 | julio 2009 | Lo infarandulizable 
» Imago Agenda Nº 130 | junio 2009 | Normalidad de la anormalidad 
» Imago Agenda Nº 123 | septiembre 2008 | Redistribuir la realidad 
» Imago Agenda Nº 110 | junio 2007 | Causalidad cerebral y experiencia analítica 
» Imago Agenda Nº 106 | diciembre 2006 | Uso y usufructo del cuerpo 
» Imago Agenda Nº 104 | octubre 2006 | Botox 
» Imago Agenda Nº 101 | julio 2006 | El hombre celular 
» Imago Agenda Nº 99 | mayo 2006 | Después de Freud 
» Imago Agenda Nº 96 | diciembre 2005 | La república sacrificada. 
» Imago Agenda Nº 95 | noviembre 2005 | Breve brevedad 
» Imago Agenda Nº 92 | agosto 2005 | Nagasaki, mon amour 
» Imago Agenda Nº 91 | julio 2005 | Médico de almas 
» Imago Agenda Nº 90 | junio 2005 | By Pass 
» Imago Agenda Nº 86 | diciembre 2004 | Terapia intensiva 
» Imago Agenda Nº 83 | septiembre 2004 | Lo incalculable 
» Imago Agenda Nº 79 | mayo 2004 | Psicoanálisis y tecnociencia 
» Imago Agenda Nº 75 | noviembre 2003 | Mal de época 
» Imago Agenda Nº 46 | diciembre 2000 | Reinventar al analista* 

 

 
» Lacantera Freudiana
Cuando la clínica interpela a la teoría  Sábado 23 de noviembre 15 a 17 hs • Actividad abierta y gratuita
 
» Centro Dos
Conferencias de los martes  martes 20:30 - entrada libre y gratuita
 
» Fundación Tiempo
Posgrados en Psicoanálisis con práctica analítica  Inicios mensuales. Duración: 12 meses.
 
» La Tercera
Seminarios y actividades 2019  Sábados, 10:30 - 14:00 hs. salvo donde se indica
 
» AEAPG
Curso Superior en Psicoanálisis con Niños y Adolescentes  Inscripción 2019
 
» Centro Dos
Seminarios Clínicos  Segundo cuatrimestre
 
» Centro Dos
Talleres Clínicos  Segundo cuatrimestre
 
» Centro Dos
Seminario 8 de Jacques Lacan  Segundo cuatrimestre
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com