Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Comentario de libros

EL DIOS QUÍMICO COMO FIN DE LA PSIQUIATRÍA
  de Martín H. Smud, Letra Viva, 2013
   
  Por Martín. H Smud
   
 
¿En qué creemos más que en la Medicina? ¿En quién creemos más que en los médicos? No creo que haya otros en los que creamos más. Por ejemplo… ¿la policía? ¿Nosotros creemos más en la policía que en los médicos? Me parece que no. ¿En la Iglesia más que en los médicos? No. Quizás esto era antes, hace muchísimos siglos pero ahora no. ¿En los políticos más que en los médicos? No. ¿En los psicólogos más que en los médicos? ¿En quién crees más? En tu familia, en tus hijos. ¿Crees más en tu familia que en los médicos?
Todo esto podría ser nada más que una competencia inútil si no aclaráramos primero que se trata de una lucha de creencias, de una lucha histórica y personal de creencias. La creencia en la verdad, dirían Deleuze y Guattari. Pero cada creencia no se anula simplemente por decir no creo. La creencia nos juega sucio. Se pegan al cuerpo y, sacarse una creencia de encima, es tan difícil como sacarse un pedazo de uno mismo y dejarlo que se pudra. Es antihigiénico y autodestructivo.
No hay cosa que creamos más que en los médicos. Y los médicos, hablamos del discurso científico médico, se han metido en la vida cotidiana de la gente. A mí me duele acá y tengo que buscar un número para llamar a un médico. Como un mecánico que sabe arreglar coches, un médico sabe, nada más y nada menos, de mi vitalidad. Saben de mi vida. Ya lo ha estudiado Foucault, la identificación que existe entre el discurso médico y el discurso paterno. El discurso médico se arrogó una enunciación que entra por las paredes de cemento de las casas familiares y son escuchadas como se hace caso (o no) a una obligación prescriptiva filial.
Hoy es escuchada la publicidad médica. Y después tienen que poner un cartelito de alerta informándonos que son los médicos quienes tienen que recetarlos. Son un insumo más de su relación entre el objeto y quién lo toma. Pero hoy en día no se necesitan los médicos para que las medicaciones vuelen de una boca a otra. El discurso médico se ha separado de los médicos mismos. Y esto es todavía más claro en cuanto al discurso psicofarmacológico. Las familias de drogas son insustituibles, diferente de los psiquiatras que pasan uno tras otro. La droga queda más allá de qué psiquiatra la prescriba, podrá cambiar el esquema de medicación, convenirlo con salidas nocturnas y la vida del paciente pero la droga se llevará esos pequeños réditos de permanecer.
Esa medicación algo hace. Y es tan fuerte lo que hace que alguien que toma una medicación puede prescindir de quien se la prescribe pero no de la droga. La psicofarmacología vuelve prescindente al médico, al psiquiatra. El psiquiatra es sustituible por otro psiquiatra o por ninguno. No así la medicación. La psicofarmacología como fin de la psiquiatría. No de los psiquiatras que se multiplican. 
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 192 | octubre 2015 | Las aplicaciones caribeñas 
» Imago Agenda Nº 180 | mayo 2014 | Necesidad, azar y destinos como condición de una posible elección 
» Imago Agenda Nº 179 | marzo 2014 | El perfil de él y ella 
» Imago Agenda Nº 165 | noviembre 2012 | No hay lugar para un hombre viejo 
» Imago Agenda Nº 163 | septiembre 2012 | Volver a análisis 
» Imago Agenda Nº 157 | febrero 2012 | Las vacaciones del analista 
» Imago Agenda Nº 153 | septiembre 2011 | León: a quien nos armó y desarmó la cabeza 
» Imago Agenda Nº 151 | julio 2011 | La colonización de una historia 
» Imago Agenda Nº 145 | noviembre 2010 | NOCHE DE LOCOS   de Vicente Zito Lema, Letra Viva / Episteme, 144 pág., 2010
» Imago Agenda Nº 141 | julio 2010 | El pago de los recién recibidos 
» Imago Agenda Nº 133 | septiembre 2009 | Loas a nuestra sociedad pandémica 
» Imago Agenda Nº 126 | diciembre 2008 | Apuntes de un "ex-adicto" 
» Imago Agenda Nº 121 | julio 2008 | El desamparo de nuestras historietas 
» Imago Agenda Nº 115 | noviembre 2007 | El cambiador de Hombres 
» Imago Agenda Nº 111 | julio 2007 | Los precios del diagnóstico  Los demonios ya no viven en el infierno
» Imago Agenda Nº 107 | marzo 2007 | Juan Samaja:  siempre te recordaremos
» Imago Agenda Nº 105 | noviembre 2006 | La aplicabilidad del psicoanálisis 
» Imago Agenda Nº 100 | junio 2006 | El Mundial de fútbol  La cábala del televisor en el consultorio
» Imago Agenda Nº 97 | marzo 2006 | 24 de marzo. Un día para recordar 
» Imago Agenda Nº 85 | noviembre 2004 | Ayer nomás 
» Imago Agenda Nº 82 | agosto 2004 | Poner cara de duelo 
» Imago Agenda Nº 80 | junio 2004 | El sueño de la elección del sexo 
» Imago Agenda Nº 77 | marzo 2004 | Lo que el gesto foucaltiano enseña al psicoanálisis 
» Imago Agenda Nº 75 | noviembre 2003 | La prueba del tatuaje 
» Imago Agenda Nº 73 | septiembre 2003 | El problema del diagnóstico 
» Imago Agenda Nº 69 | mayo 2003 | ¿Qué hacer después de recibido? 
» Imago Agenda Nº 67 | marzo 2003 | El destino de las primeras entrevistas 
» Imago Agenda Nº 65 | noviembre 2002 | Las predispisiciones de la lengua en la cama 
» Imago Agenda Nº 61 | julio 2002 | El análisis de los prepagos 
» Imago Agenda Nº 50 | junio 2001 | Acerca de la clínica del traspapelamiento 
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Lo imprescindible en nuestro botiquín: curita, antibiótico, psicofármaco 

 

 
» AEAPG
Agenda de Seminarios a Distancia 2019  Comienzan en Agosto
 
» La Tercera
Seminarios y actividades 2019  Sábados, 10:30 - 14:00 hs. salvo donde se indica
 
» AEAPG
Curso Superior en Psicoanálisis con Niños y Adolescentes  Inscripción 2019
 
» Fundación Tiempo
Posgrados en Psicoanálisis con práctica analítica  Inicios mensuales. Duración: 12 meses.
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com