Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Colaboración

Te vería infinitamente, si sólo no fuese tan ciega
  Por Nicolás Cerruti
   
 
¿Qué hacemos con la incertidumbre? No pregunto qué hacemos con los enigmas de la vida, con lo que invoca a un sentido y persiste… sino, ¿qué hacemos con la incertidumbre? Nos angustiamos, la toleramos mal, nos agarran nuestros arrebatos de idealización y control; buscamos a otro que nos dé garantía, no sólo de saber qué hacer con la incertidumbre, sino más profundamente, de saber qué hacer con nosotros. ¿Qué hacer conmigo?
Este texto atravesará la ilusión del control de una paciente, pues es el mismo control un fuerte motivo para nombrar su “saber hacer”. Pero además este saber hacer roza un elemento que reconozco como lo que propiamente podría nominarse como humano… demasiado humano tal vez.

Me explico. Nombrar aquello que ya no nos figure como dioses, como ideales; un lugar sin imagen ni semejanza. Hay un punto (y una punta) de mi paciente que toca un punto de la religión… tal vez sea un punto ciego.
Lilith desarrolló todo su análisis intentando producir algo, volver su vida productiva. Temía desde la ausencia de trabajo, la ausencia de dinero, hasta la ausencia de una creatividad artística. Siempre ligada a una teatralidad exuberante, desde que tocaba el timbre hasta que se iba del consultorio, la escena que se mostraba delante mio no lograba interrogar si había que pasarla a diván.
En desmedro del gran trabajo que hemos hecho solo puntuaré pequeñas cosas para llegar al punto.

a)    Ella creía que su madre la controlaba, entonces mentía, se paranoiqueaba y la controlaba yéndola a ver;
b)    decía que controlarla era el requisito para saber dónde estaba su madre que seguro la controlaría;
c)    esta verdad, cuando cae –pero no cae del todo, como toda verdad– la lleva a no ir más que un rato a lo de su madre, el rato justo donde dice “Hola, estoy acá, sigo viva, chau”;
d)    cuenta que desde siempre ella regula lo que piensa, lo que va a decir, lo que siente por lo que ve… por lo que ve e interpreta en el rostro del otro;
e)    –¿Y del rostro, qué?
f)    los ojos
g)    –¿Y de los ojos, qué?
h)    la mirada;
i)    ella regula todo, controla, se controla, frente a lo que ve en la mirada del otro.

Me pregunto por qué nunca la pasé a diván.
El punto álgido es cuando ella, reconociendo todo esto, afirma: “Es así, soy así. Si no controlo esto, es el bloqueo”. Esto (lo pongo con sus palabras): un punto donde puede sostener que se puede ir, que no está, que el otro está allí y ella allá.
“No estás para tu madre en el lugar que vos decís que estás, y eso te da seguridad”. Cada vez que la madre llama y ella se está analizando me sorprende el lugar que esgrime: estoy en coto. Acotada, ¿pero ella dónde está?
Cuando la serpiente le ofrece la manzana a Eva (que bien podría ser un higo, pues luego se tapan con hojas de higuera) y la convence de comer del fruto, ella accede, muerde. El fruto proviene del árbol del bien y del mal, de la sabiduría o, como a Nietzsche le gustaba llamarlo, de la ciencia. Si antes no era sabia ahora debería serlo, pero al parecer los efectos ocurren con retardo; ella no ve desnudo a Adán y se avergüenza hasta que este prueba del fruto. Ahora se descubren –paradoja– desnudos, y se tapan. ¿Por qué? En principio porque con ese movimiento han hecho mucho:

a)    han cubierto su cuerpo frente a la mirada del otro, del semejante;
b)    han convertido a Dios, para siempre a partir de allí, en un ojo;
c)    si Dios es un ojo uno puede ocultarse de él;
d)    se ocultan, ante ellos, entre ellos, luego, del ojo, detrás de un árbol;
e)    Dios ya no es omnipresente porque detrás de este árbol él no está, no ve;
f)    hay un punto donde el hombre puede regular (controlar) la mirada de Dios, allí donde éste no ve;
g)    claro que siempre se permanecerá oculto, o pendiente de la mirada del Otro.

Lilith está allí, en el punto exacto donde el ojo no la ve, donde puede ocultarse, donde ella puede hacer, partir sin que el otro sepa, porque partir es esconderse. Lilith muestra el lugar donde el Otro no ve, sostiene no estar donde el otro ve.
Entonces produce algo nuevo, comienza a hablar del miedo que tiene a realizarse una operación en la vista, pues ella no ve. “Soy miope”.
Lo que la angustia, la pone ansiosa, la llena de adrenalina es encontrarse con que puede perder eso: no ver. El punto ciego. A la noche, en la oscuridad, dos segundos antes de caer en el sueño, se saca los lentes de contacto y, en ese breve lapso, toda ella es una ciega en potencia. Con ese horror se duerme.
¿Qué hacer con la incertidumbre? Cuando el Otro ya no es un garante, cuando cae, cuando producimos al Otro ahí mismo, como un objeto que cae, ¿qué haremos con lo que queda, con la incertidumbre?
Su producción artística rozó desde antes de todas estas elaboraciones hacer sobre este punto: tratados donde se enfocaba en la parte de la sombra de lo que es la luz; video-arte; fotografía, etcétera. Con el arte ella se anticipaba a la producción en análisis. Ahora, que su imagen corporal cambiará (se ve como la niña que tuvo que usar anteojos desde los 8 años, y a los 12, ya desarrollada, era una especie de gigante monigote), el cuerpo por el placer se torna más cierto. Aquel que se mueve, que se siente.

Lilith intenta producir algo, y lo que produce es una entrega; da su no ver para siempre, la ausencia regulada, la falta de la garantía del Otro, e ironiza una canción: Ay –se lamenta– te juro que te seguiría viendo… pero bue, soy cieguita.
El ser es eso. El hacer es otra cosa. El saber hacer es también darse un ser de incertidumbre.
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 157 | febrero 2012 | La continuidad de los “porqués” 
» Imago Agenda Nº 149 | mayo 2011 | El último amo 
» Imago Agenda Nº 145 | noviembre 2010 | Un resonante cuerpo de palabras 
» Imago Agenda Nº 135 | noviembre 2009 | No es el amor una bella fábula 
» Imago Agenda Nº 117 | marzo 2008 | Liarse al fracaso 
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Mensaje Telepático.   Una comunicación posible

 

 
» Fundación Tiempo
PASANTÍAS DE VERANO. Pasantías clínicas gratuitas con práctica asistencial 
 
» Fundación Tiempo
POSGRADO EN ATENCIÓN TEMPRANA CON DERIVACIÓN RENTADA 
 
» Fundación Tiempo
POSGRADOS EN PSICOANÁLISIS CON ATENCIÓN RENTADA DE PACIENTES 
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com