Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Determinismo y Elección

Entre determinismo y libertad: la responsabilidad del sujeto
  Por Alejandra  Porras
   
 
“… Caminante son tus huellas
el camino y nada más…”
Antonio Machado

Determinismo, destino, libertad, elección forzada, decisión, palabras que siempre me generaron grandes interrogantes, pues considero que están habilitadas para plantear una problemática y es el psicoanálisis que logra anudar estos términos al concepto de responsabilidad subjetiva. Una lógica posible es pensar que sólo un sujeto sea responsable si tiene cierto margen de libertad ante su destino. ¿De qué idea de destino nos sostenemos los analistas para poder operar en una cura? Seguramente un dato es que el inconsciente hace el destino, en el sentido que un acontecimiento originario opera en la vida del sujeto sin que él lo sepa. Así el estatuto causal en Freud quedará planteado y será la fundamentación de toda su práctica como también su persistencia incansable en la búsqueda de esas huellas que son las marcas que han determinado la historia de cada uno. Un destino que freudianamente se puede presentar a partir de la determinación que hace el superyó, instancia en donde las figuras del pasado siguen presentes, es la agencia representante del vínculo parental, que culmina en la figura del destino.
Es interesante resaltar que el superyó cumple para el yo el papel del mundo exterior, aunque devino una instancia del mundo interior. Así es que se podrá comprender cómo acontecimientos externos funcionan con tanta determinación para los sujetos, teorización que permite borrar los límites de interior-exterior.

Hágase tu voluntad. Un relato: “… estoy aquí sin saber bien por qué, sin saber si venir aquí tiene sentido…, supongo que quiero ser feliz. Lo que encuentro, aunque busco caminos diferentes, siempre es lo mismo, como si alguien digitara los hilos de mi vida para que las cosas siempre salgan igual.”
Los psicoanalistas recibimos demandas terapéuticas como cualquier agente de la salud, el paciente nos demanda la felicidad, decía Lacan en el Seminario 7 La ética del psicoanálisis, nosotros no le decimos que eso es imposible, lo alojamos en un dispositivo que tiene algo de trampa; el paciente viene con un sufrimiento y espera que le demos la receta para ser feliz, sin embargo, ¡cuán lejos de responder a eso estamos! Los analistas aprovechamos esa demanda, por eso no le decimos que se ha equivocado de lugar y lo derivamos a otro servicio o profesional, alojamos su sufrimiento desde una escucha que tiene una particularidad que el psicoanálisis no comparte con ninguna terapéutica. El paciente transcribe su sufrimiento en un discurso que tiene estatuto de queja y desde allí nosotros sabemos que él tiene algo que ver en el desorden del que se lamenta. Este no es un dato menor, es el fundamento de nuestra práctica, este hacer del analista está justificado por la idea que Freud teorizó acerca de la responsabilidad, muy opuesta a la función que este concepto toma para el derecho y del cual debe valerse el jurista.
Freud lleva a la “elección” a un lugar novedoso e insospechado, la cuestiona hasta su límite, cuando se pregunta si es responsable el sujeto por el contenido de sus sueños. Es decir comprende que un sujeto descentrado del yo, es el que elige y esta división subjetiva no lo exime de la responsabilidad en sus elecciones. Desde esta perspectiva a diferencia del campo de derecho, una persona para ser responsable no tiene que ser ni conciente, ni estar en uso de la razón y de sus facultades. Para el psicoanálisis, siempre somos responsables de lo que elegimos y esta es la apuesta más arriesgada por la responsabilidad, de los psicoanalistas.

Idea que nos acerca al problema del destino y la libertad, el psicoanálisis como discurso da una vuelta por dicho nudo y nos ubica más cerca del plano de la responsabilidad subjetiva y la elección de un sujeto. Ya que sostiene que el sujeto elige, sin poder calcular el alcance de sus elecciones, allí nos encontramos con un problema o dilema de difícil solución, a saber: que si un sujeto no es libre no podría ser responsable. Propongo una cita de Lacan que abre un debate interesante: “Esta afinidad que encontramos entre la ética del análisis y la ética estoica ¿no es singular? En el fondo la ética estoica no es otra cosa más que el reconocimiento de la regencia absoluta del deseo del Otro, de ese “hágase tu voluntad” que retoma el cristianismo”(1). Lacan en este pasaje advierte de no confundir la ética estoica con la ética del psicoanálisis, en el sentido que puede leerse el deseo del Otro, como el reconocimiento de una regencia absoluta, del “Hágase tu voluntad” que marca un destino absolutamente determinado e imposible a modificar. Es central que delimitemos cuáles son las coordenadas de la determinación subjetiva acerca del deseo del Otro para pensar si el análisis puede o no modificar algo de la posición del sujeto.
Los analistas no suturamos la hiancia entre azar y determinación ya que el sujeto se constituye en esa grieta. Freud facilitó la comprensión de esta lógica a partir de la idea de “sobredeterminación” que es un modo novedoso de abordar la determinación.

Priorizar la singularidad no implica de ninguna manera el desconocimiento de las circunstancias sociales a las que los sujetos se encuentran expuestos. Es decir, el análisis siempre se mantiene en esta grieta que se abre, entre el fenómeno externo y el padecimiento subjetivo. El analista debe estar alerta para que el sujeto no encuentre su escondite en el fenómeno social.
¿Qué estatuto tiene el azar para el psicoanálisis? Parece a simple vista que es un concepto que no tiene permiso o habilitación, es más, por momentos se puede llegar a comprender que todo está determinado, las elecciones de objeto, lo que nos acontece o no, que todo está escrito… hasta se puede pensar que el inconsciente se vuelve un poco Dios, o el nuevo Dios de los psicoanalistas. Esta problemática habilita estudiar qué lugar tiene el determinismo para el psicoanálisis, y si este deja algún margen para la elección de un sujeto.
Me sorprendió una cita freudiana que nombraba al azar. No estaba en cualquier parte del texto, su lugar ya dice mucho, pues se encuentra en un pie de página, sin embargo para mí esas letras resaltaron y me llevaron a leer e investigar sobre el estatuto del azar en el destino del ser humano.
“Nos negamos a estatuir una oposición de principio entre las dos series de factores etiológicos; más bien, suponemos una regular acción conjugada de ambas para producir el efecto observado. ∆αíμωυ Τύχη (disposición y azar) determinan el destino de un ser humano; rara vez, quizá nunca, lo hace uno sólo de esos poderes.” (2)
En el desarrollo de la transferencia, que muestra el determinismo psíquico, Freud se pone frente a la cuestión del azar. Se desprende de la lectura de esta cita la idea de que hay en Freud un planteo acerca de la causa en las neurosis y no una teoría determinista de las neurosis: si A entonces B.

Para comprender el azar que me interesa a esta lógica, tuve que acercarme al concepto de causa para psicoanálisis que nada tienen en común con el de la ciencia, sino que se pone en diálogo con el que postula Aristóteles acerca de las causas accidentales: tyche y automaton. Freud descubre que hay un orden de finalidad que es el deseo inconsciente, razón por la cual el accidente se lee a favor o en contra del cumplimiento de deseo.
Aristóteles se interesa por teorizar un campo intencional ampliado que no es un propósito elegido para la finalidad de una acción, que está en el horizonte, en suspenso, en potencial. Así ejemplificará que un acreedor va al ágora sin intención de recuperar su dinero, allí se encuentra con su deudor y alcanza un objetivo que no estaba programado en la finalidad de su acción, en este punto nos dirá tyche.

Causa y determinismo. Para Lacan claramente la subjetividad está causada por el lenguaje. Una noción de causa correlativa a la noción de vacío, como intervalo, como hiancia, dirá Lacan, solo hay causa de lo que cojea entre los significantes.
“El efecto de lenguaje es la causa introducida en el sujeto. Gracias a ese efecto no es causa de sí mismo, lleva en sí el gusano de la causa que lo hinde.” (3)
El sujeto por efecto del lenguaje es causado, él no elige allí sobre su causación, lleva en sí la causa que lo divide. Lacan sigue la misma lógica freudiana al sostener que más allá de no ser amos en nuestra propia casa: de nuestra posición de sujeto somos siempre responsables. Queda claro que el sujeto desde su constitución está del lado del efecto y no de la causa, el sujeto no es causa de sí.
En el Seminario 11 y en el texto “Posición del inconsciente” la noción de causa y determinismo, divergen. Aparece una dimensión que pone en juego a la causa más allá de las leyes del significante, es una idea de causa que se localiza por el significante, pero la causa no es el significante. Así, exhorta en “Posición del inconsciente” a diferenciar determinación de causa. El gusano que lleva dentro el sujeto será el lenguaje. Sólo como instancia del inconsciente freudiano se capta la causa, es decir: la retroacción del significante en su eficacia.

El objetivo del análisis es la liberación de sentido ya que el sentido es lo que le da consistencia al espacio de la determinación absoluta, la cosificación de los significantes al sentido se convierten en las escrituras destinales del sujeto.
Freud establece que la ganancia que el análisis aporta se relaciona con un cambio: el que permite al sujeto abrir el plano del encuentro contingente. Considero que en el inicio del análisis, el sujeto no puede apostar a la elección, se ve forzado a ella por la trama que arma la repetición. Así se constituye la idea de un sujeto determinado, en donde el destino se vuelve inexorable. El sujeto se ve como un objeto forzado, como un objeto que está allí a su pesar que no tiene otra opción en su vida, por ello se queja, porque el neurótico supone que el otro es el responsable de su padecer, le reprocha al Otro a partir de su queja es decir que en tanto el sujeto se aloja en la queja supone a Otro y esa es una manera de darle consistencia.
La idea freudiana apunta a plantear que al final de un análisis el sujeto podría encontrarse con la contingencia; es decir, que los hechos que acontecen en la vida del sujeto perderían el peso de ser necesarios.
El sujeto no puede rehusar el sorteo azaroso que le tocó en suerte, pero podrá quizás preguntarse “si quiere lo que desea…”(4)

Bibliografía
1) LACAN, Jacques. El Seminario Libro 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Buenos Aires: Paidós, 1984. Pág. 262.
2) FREUD, Sigmund, “Sobre la dinámica de la transferencia” (1912), En: Obras completas, vol. XII, Buenos Aires: Amorrortu, 1993. Pág. 97, nota al pie N°2.
3) LACAN, Jacques, “Posición del inconsciente”, En: Escritos 2 (1960-1964), Buenos Aires: siglo veintiuno, 1987.Pág. 814.
4) LACAN, Jacques, “Observación sobre el informe de Daniel Lagache: ‘Psicoanálisis y estructura de la personalidad’” En: Escritos 2 Buenos Aires: Siglo veintiuno, 1987. Pág. 662.
LACAN, Jacques. El Seminario Libro 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Buenos Aires: Paidós, 1984.
LACAN, Jacques. El Seminario Libro 7 La Etica del Psicoanálisis, Buenos Aires: Paidós, 2011.
PORRAS, María Alejandra. Azar y destino en psicoanálisis. Su incidencia en la constitución de la neurosis y en la dirección de la cura, Buenos Aires: Letra viva, 2008.
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 127 | marzo 2009 | Del destino a la verdad en el análisis de un niño 

 

 
» AEAPG
Agenda de Seminarios a Distancia 2019  Comienzan en Agosto
 
» Centro Dos
Conferencias de los martes  martes 20:30 - entrada libre y gratuita
 
» Fundación Tiempo
Posgrados en Psicoanálisis con práctica analítica  Inicios mensuales. Duración: 12 meses.
 
» La Tercera
Seminarios y actividades 2019  Sábados, 10:30 - 14:00 hs. salvo donde se indica
 
» AEAPG
Curso Superior en Psicoanálisis con Niños y Adolescentes  Inscripción 2019
 
» Centro Dos
Seminarios Clínicos  Segundo cuatrimestre
 
» Centro Dos
Talleres Clínicos  Segundo cuatrimestre
 
» Centro Dos
Seminario 8 de Jacques Lacan  Segundo cuatrimestre
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com