Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Colaboración

Del sujeto (al objeto) del deseo
  Por Luciano Lutereau
   
 
La expresión “sujeto del deseo” es un oxímoron. Al menos, para el punto de vista del psicoanálisis, el deseo se revela como una instancia anónima, del que resultaría difícil afirmar que tendría un agente o alguien que lo podría satisfacer. Por eso todo deseo es insatisfecho, porque a lo sumo se lo realiza, pero como deseo del Otro. Sólo en este sentido el deseo podría perder su anonimato fundamental y producir alguna forma de lazo social.

Las neurosis dan cuenta de este incidente. Los modos neuróticos de desear –la obsesión a través de la prohibición, o bien la histeria a partir la identificación– son maneras en que el deseo se irrealiza como deseo del Otro. Por esta vía, la presencia del deseo es desestimada, supuesta en un acceso mediatizado: el deseo está en otra parte, y es necesaria alguna condición para su consecución. Así es que el deseo neurótico es recursivo, en tanto es deseo de deseo.
Esta última observación es particularmente importante para considerar el segundo punto que importa: el del objeto del deseo. Uno de los descubrimientos más propicios del psicoanálisis fue el del carácter contingente de este objeto. Nadie se analiza para saber lo que quiere, sino para establecer la relación que tiene con ese objeto y que, en último término, es una condición. De este modo, el objeto para el psicoanálisis no tiene objetividad.

He aquí la coordenada que llevó a la invención de esa noción paradójica que es el objeto a, dado que se trata de un objeto que no es objetivo. Y tener presente esta cuestión es importante en la medida en que permite salvar el extravío de creer que en un análisis se descubre lo que alguien verdaderamente quiere. Situemos este problema en una lectura trivial del caso Dora de Freud: una opinión de sentido común suele creer que el objeto del deseo de Dora no era el señor K… sino la señora K. Esta es una interpretación ingenua, que presupone una intencionalidad en el deseo. Detengámonos en este aspecto.

Sin duda el objeto del deseo depende de cierta intencionalidad. Lo que alguien quiere es el objeto al que se apunta; no obstante, el punto en que distinguimos entre el mero querer y el deseo surge cuando la interrogación analítica no se dirige hacia esta referencia intencional, sino –como dijimos– a la condición de ese querer. A eso llamamos “deseo” en psicoanálisis, y por eso Lacan acostumbraba bromear al decir que el objeto no se encontraba delante, sino detrás. Ahora bien, este detrás no implica que haya algún objeto. Ese sería un modo imaginario –basado en una topología simple– de situar la causa del deseo. Veámoslo en el caso Dora.

Para cualquiera –no sólo para Freud, sino también para su prima (tal como se lo hace saber en un ocasión en que iban caminando por la calle)– es evidente que Dora estaba enamorada del señor K. ¿Acaso el síntoma de la afonía no lo demuestra? Dora pierde la voz cuando ya no tiene ocasión de hablar con su enamorado, y se entrega a la redacción es cartas que testifican su modo particular de amar: a distancia. Pero, ¿qué curiosa condición es ésta? Necesitar que el otro no esté para consentir a extrañarlo. Esta es la circunstancia en que Freud pierde el tino y se dedica al intento de que Dora confiese su amor. ¿De qué hubiera servido? Porque, como hemos dicho, el objeto del deseo es lo más variable. Sin embargo, ¿no hubiera sido más interesante interrogar la causa de ese deseo?

Este es el punto en que puede realizarse una lectura más atenta del lugar que ocupa la señora K en la economía psíquica de Dora. Sería vano proponerla como un objeto del deseo, menos llamarla su “causa” cuando no sabemos qué estamos diciendo con esto: podríamos decir que la señora K representa el misterio de la feminidad, pero eso apenas es el título de un problema antes que una solución. El valor la señora K radica en la suposición que introduce en el deseo del señor K, suposición a la que Dora se identifica y que podríamos resumir del modo siguiente: ¿qué objeto (no) es esa mujer? ¿Cuál es la coyuntura de esa unión amorosa? De esta manera, la pregunta por el deseo en Dora se formula por “procuración” –para decirlo con un término de Lacan–. Dora ama al señor K en la medida en que le supone un deseo enigmático, y que le es indispensable. Esta indispensabilidad es lo que podríamos llamar “Otra (mujer)” en la histeria.
Esta disquisición es significativa por sus consecuencias clínicas. Por un lado, porque permite evitar la confusión entre la pregunta por la feminidad –como nudo íntimo de la histeria– y las idealizaciones o envidias por mujeres concretas que puedan sobrevenir en el curso de un análisis. Por otro lado, y fundamentalmente, porque sitúa la cuestión del deseo en un campo propiamente analítico, al interrogar al deseo en su sostén pulsional: en el caso de la histeria de Dora, la curiosidad que fundamenta el amor al saber.
_______________
    Luciano Luterau es Doctor en Filosofía y magíster en Psicoanálisis por la Universidad de Buenos Aires, donde trabaja como docente e investigador. Autor de varios libros, entre ellos: Los usos del juego; Celos y envidia. Dos pasiones del ser hablante y La verdad del amo.
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 192 | octubre 2015 | Amor y deseo (en las neurosis) 
» Imago Agenda Nº 191 | septiembre 2015 | ¡Hacete hombre! 
» Imago Agenda Nº 190 | abril 2015 | El post-lacaniano 
» Imago Agenda Nº 189 | febrero 2015 | El decir analizante 
» Imago Agenda Nº 188 | enero 2015 | ¿Cuándo juega un niño? 
» Imago Agenda Nº 186 | noviembre 2014 | Las pasiones tristes  Del síntoma al lazo social
» Imago Agenda Nº 184 | septiembre 2014 | El padre sagrado: pánico, muerte y duelo 
» Imago Agenda Nº 181 | junio 2014 | ¿Por qué seguir leyendo a Freud?  Los usos del caso clínico (segunda parte)
» Imago Agenda Nº 179 | marzo 2014 | Deseo del analista y abstinencia (tercera parte) 
» Imago Agenda Nº 177 | diciembre 2013 | Deseo del analista y abstinencia (primera parte) 
» Imago Agenda Nº 175 | octubre 2013 | El juego de la pulsión 
» Imago Agenda Nº 175 | octubre 2013 | De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis. Una lectura al pie de la letra 
» Imago Agenda Nº 174 | septiembre 2013 | ¿Qué es el acting out? 
» Imago Agenda Nº 173 | agosto 2013 | ¿Qué es el síntoma? 
» Imago Agenda Nº 172 | julio 2013 | ¿Qué es la rectificación subjetiva? 
» Imago Agenda Nº 171 | junio 2013 | ¿Qué importa quién escribe?  Acerca de Lapsus Calami. Revista de Psicoanálisis
» Imago Agenda Nº 171 | junio 2013 | ¿Qué es la angustia en psicoanálisis? 
» Imago Agenda Nº 170 | mayo 2013 | ¿Qué es el deseo del analista? 
» Imago Agenda Nº 168 | marzo 2013 | La voz en off, de Nicolás Cerruti 
» Imago Agenda Nº 167 | enero 2013 | ¿De qué hablamos cuando hablamos de juego? 
» Imago Agenda Nº 166 | diciembre 2012 | Todos los juegos el juego  Comentario del libro Un psicoanálisis jugado. El juego como dispositivo en el abordaje terapéutico con niños de Marcela Altschul, Buenos Aires, Letra Viva, 2012, 230 páginas
» Imago Agenda Nº 165 | noviembre 2012 | De qué hablábamos cuando hablamos de amor  Una conversación con Gérard Pommier
» Imago Agenda Nº 164 | octubre 2012 | Los que triunfan al fracasar 
» Imago Agenda Nº 164 | octubre 2012 | Detrás del espejo   Una conversación en torno a la película Cornelia frente al espejo del director Daniel Rosenfeld
» Imago Agenda Nº 162 | agosto 2012 | Ver lo invisible  Seis reflexiones en torno al último desarrollo de Guillermo Mac
» Imago Agenda Nº 156 | diciembre 2011 | La locura, pasión de lo imaginario  Reseña de Las locuras según Lacan, de Pablo Muñoz (Letra Viva, 2011
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | ¿Cómo amar a una mujer? La “perversión” de la joven homosexual de Freud 
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | ¿Sujeto supuesto al trauma?  Comentario de Lo indecible. Clínica con lo traumático, de G. Insua y colab. Buenos Aires, Letra Viva, 2013
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | ¿Cómo se analiza un perverso?  

 

 
» La Tercera
Introducción a los conceptos de la Clínica Lacaniana  A cargo de Santiago Thompson. Inicio 12 de agosto
 
» Fundación Tiempo
POSGRADOS CON PRÁCTICA BONIFICADA   Duración 12 meses - Inicios mensuales -.
 
» Centro Dos
Seminario 6 de Jacques Lacan  Viernes de 14 a 15.30hs
 
» Inst. Ulloa
Ciclo de Conferencias 2017 "La angustia" - Nuevo auditorio  Exposiciones a cargo de los más destacados psicoanalistas de Argentina - Actividad Gratuita y Libre
 
» Fundación Tiempo
Grupo de Estudio de Freud articulado con Lacan. Formación Continua.  A cargo de Lila Isacovich. Inicio: Lunes 13 de marzo, de 18.30 a 20 hs
 
» Centro Dos
Los historiales clínicos de Freud a Lacan  Viernes de 11 a 13hs. Actividad no arancelada
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com