Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   El secreto en psicoanálisis

Secreto: nombre de goce
  Por Carlos Gustavo Motta
   
 
Entendemos que un secreto posee un argumento reservado. Existiría un conocimiento que puede guardarse entre un reducido número de personas con la advertencia que no puede trascender a otros. A veces, aparece como un momento privilegiado: “Te voy a decir algo que queda entre vos y yo”. Otras se enuncia como un peso compartido: “Resulta que... pero te lo digo si lo mantenés en silencio”. Otra variable es la confesión: “Lo que escucha no se lo dije nunca a nadie”
Algunas otras connotaciones del secreto: “Las paredes oyen” (modo paranoico); “Secreto de fabricación” (modo industrial, el famoso secreto de una bebida cola); “Los novios no saben que le estamos preparando una sorpresa” (modo social); “El delito tuvo un modus operandi oculto” (lectura jurídica). Secretos lícitos: “secreto profesional”. Los ineficaces de entrada: “Secreto a voces”.

Más allá de una taxonomía del secreto, (muy subjetiva, por cierto), deseo destacar que un secreto mantiene la tensión y provoca, gracias a ello, una circulación de un argumento posible (norma indicativa de miles de tratados para la realización de un guión cinematográfico, por ejemplo) compartido al espectador.
Midas, rey de Frigia, personaje de dos leyendas relacionadas con el culto a Dionisio y Apolo, conoce muy bien los inconvenientes por mantener un secreto.
Una de las leyendas más divulgadas es que Dionisio le concede, en agradecimiento personal, que todo lo que tocase se convirtiera en oro. Complicación mayor cuando Midas cae en la cuenta que sólo necesita satisfacer la necesidad básica de comer.
La otra, está relacionada a Midas con el certamen musical entre Pan y Apolo. Midas consideró que Pan había tenido una mejor perfomance, entonces Apolo enojado, hizo que le creciesen a nuestro rey, orejas de asno. Midas, desesperado y humillado, ocultó a todos el secreto menos a su peluquero, a quien amenazó de muerte para que no lo divulgase. El peluquero, agobiado por el “privilegio” de ser el único que conocía semejante dificultad, cavó un agujero en la tierra y allí pronunció en voz alta su saber, con la confianza que el secreto se iba a mantener. A continuación, tapó ese agujero. Poco tiempo después, en ese lugar, comienzan a crecer cañas. Al moverse, por efecto del viento, el secreto, (eso que Midas tenía tanto interés en ocultar), era esparcido por toda la región.

Capturing the Friedmans, documental dirigido por Andrew Jarecki, (aún no estrenado en Argentina y visto en exhibición en el VII Festival Bafici) nos muestra el aspecto brutal de un secreto, el aspecto invisible de un aparente acuerdo familiar entre un padre y un hijo, y la misma alianza que se torna siniestra cuando comenzamos a saber cómo ellos abusaban de menores (alumnos de computación de Arnold Friedman, padre de Jesse, un joven adolescente de 18 años de edad en el momento de la acusación). Descarnadamente, como cuando los norteamericanos realizan un film de denuncia, y en todas las secuencias, circula la mortal cara de lo oculto: una familia aparentemente feliz del barrio Great Neck (New York), en 1986, se derrumba al descubrirse la tendencia del padre a ciertas publicaciones pedófilas que el FBI encuentra en el hogar de los Friedman. El documental/denuncia, acierto del director, se transforma en un crisol de “virtudes” de las llamadas “familias disfuncionales”, donde puede verificarse que el “secreto” es un elemento que retroalimenta el malentendido estructural y constitutivo de dicho grupo primario.
Un documental trabaja sobre la realidad o la representa; de ahí surge el “punto de vista”, un concepto presente en toda obra, pero todavía más en ésta tan específica, en la que se parte de una materia prima objetiva que adquiere la condición de subjetiva. El “punto de vista”, concepto que en 1929 teorizó el cineasta Jean Vigo a partir de su film A propósito de Niza, es pieza clave a descubrir por parte del espectador en todo film documental, por el hecho que el autor escoge de la realidad fragmentos que le interesan y los edita con el fin de producir un discurso con sentido, determinado sobre una realidad construida de manera imaginaria.
Lo increíble, en esta ocasión, es que el director se encuentra no con su propia filmación solamente, sino con el material ya grabado por otro de los componentes de la familia Friedman, me refiero aquí, al hermano mayor, David, quien se ha tomado el trabajo de filmar, desde pequeño, cada uno de los momentos familiares. Una manera de panóptico transformado en memoria familiar registrada en una cinta de video.

El secreto recorre estas secuencias, posibilita el montaje y enriquece la obra.
El secreto de los Friedman está a salvo cuando el padre toma una decisión, que obviamente, también se la incluye en la obra de Jarecki y que, por cuestiones argumentativas, no vamos a revelar, para demostrarle además al lector cómo se puede crear tensión.
La pregunta que nos formulamos es ¿cuál es la posición del analista frente a un secreto como real?
En los historiales clínicos de Freud, siempre hay secretos que circulan. Téngase presente el historial del hombre de las ratas. Recordemos cómo callaba acerca del lugar erógeno del goce supuesto del Otro figurado por el llamado “capitán cruel”. Tanto se empeña Freud en saber, que quiere adivinar y nombra ese lugar en vez del hombre de las ratas. Esa insistencia en saber no es ajena a ciertos momentos secretos, silenciados por parte del analizante. Ese secreto no oculta saber, sino que puede considerarse en estos casos, nombre de goce. La abstinencia, por parte del analista, hace hablar al secreto.
Renuncia del secreto mortificante para que las cañas que crecen desde la tierra, no divulguen palabras que alimentan un imaginario aplastante.
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 182 | julio 2014 | Origen discursivo de las ciencias conjeturales 
» Imago Agenda Nº 164 | octubre 2012 | Nota breve sobre el fracaso 
» Imago Agenda Nº 158 | marzo 2012 | Una relación extraterritorial 
» Imago Agenda Nº 128 | abril 2009 | Sans frontières: de Cumbio a Uzbek 
» Imago Agenda Nº 112 | agosto 2007 | El pathos del juego 
» Imago Agenda Nº 108 | abril 2007 | El libro negro del psicoanálisis 
» Imago Agenda Nº 106 | diciembre 2006 | Silencio a la carta:  psicopatología cotidiana de los modos de abstinencia
» Imago Agenda Nº 100 | junio 2006 | Del secreto de Leonardo al Código Da Vinvi  o cuando la sublimación no es ideal
» Imago Agenda Nº 83 | septiembre 2004 | A(ser)ca del tiempo en las sesiones analíticas 
» Imago Agenda Nº 78 | abril 2004 | Abrazos e identidad 
» Imago Agenda Nº 75 | noviembre 2003 | Marcas, huellas, dolor. Estudio preliminar 
» Imago Agenda Nº 74 | octubre 2003 | La posición de Lacan: deseo del analista (2º parte) 
» Imago Agenda Nº 73 | septiembre 2003 | "Un sujeto normal es una psicosis que ha salido bien" 
» Imago Agenda Nº 72 | agosto 2003 | La posición de Lacan: deseo de analista 
» Imago Agenda Nº 71 | julio 2003 | El capítulo Heimann 
» Imago Agenda Nº 70 | junio 2003 | Contratransferencia: tropiezo del ser del analista 
» Imago Agenda Nº 69 | mayo 2003 | Tropiezos en la cura analítica 
» Imago Agenda Nº 68 | abril 2003 | Fin de análisis: en toda historia hay un comienzo 
» Imago Agenda Nº 67 | marzo 2003 | ¿Por qué sucedió? 
» Imago Agenda Nº 66 | diciembre 2002 | Cuando amar es un obstáculo 
» Imago Agenda Nº 64 | octubre 2002 | Dos textos técnicos de Freud  Cuarta entrega
» Imago Agenda Nº 63 | septiembre 2002 | Ojos bien despiertos  (3ª parte)
» Imago Agenda Nº 62 | agosto 2002 | El efecto Eitingon 
» Imago Agenda Nº 61 | julio 2002 | La acción del analista(Primera parte) 

 

 
» Fundación Tiempo
Posgrados en Psicoanálisis con práctica analítica  Inicios mensuales. Duración: 12 meses.
 
» AEAPG
Curso Superior en Psicoanálisis con Niños y Adolescentes  Inscripción 2019
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com