Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Colaboración

Poner cara de duelo
  Por Martín. H Smud
   
 
Los duelos acontecen a diario en nuestra extensa ciudad. Pensemos en un edificio, sin marcas particulares, un edificio cualquiera, no en cualquier ciudad sino en la nuestra. Hay un duelo, no es cualquier duelo, ha muerto una madre, la madre del propietario del sexto piso departamento “C”.
Pablo de 55 años es el propietario del sexto “C”, le pasan cosas raras con esa muerte; están reunidos familiares y amigos luego del velatorio y el entierro. Algunos vecinos del edificio le tocan el timbre, es un buen vecino y quienes lo conocen, lo quieren.

Pero algo no funciona: la cara de Pablo. Parece no estar triste. Todos lo observan, todos buscan en su cara pero no tiene ningún viso de tristeza.
La madre de Pablo vivía en ese departamento desde hacía cinco años, bastante mal estaba la pobre, no podía movilizarse más que para ir al baño.
Pablo no se encuentra, camina sin parar, el departamento le parece grande por más que esté lleno de gente. Se acerca a una ventana. Escucha la televisión prendida en otro departamento. Era un programa de entretenimientos que él seguía, ya había un ganador. Después de tres meses, terminaba el reality show donde trece participantes aceptaban ser observados todo el tiempo en una casa de donde no se podía salir, salvo que te nominaran y te echaran. El último no tenía con quien hablar ni pelear y conversaba con las cámaras que le respondían cuando él les hacía preguntas. El que ganaba además de ganarse una jugosa cantidad de pesos, ganaba ese momento de intimidad con las cámaras. Ellas eran su única compañía, la única garantía de que había alguien atrás de su soledad, de la casa ya vacía, del final de juego.
Pablo escucha el programa, habían echado a último momento al que él quería como ganador, la cara se le transmuta, aparece por fin la esperada cara de tristeza.
Ahora todo funciona mejor, la puerta de su departamento se abre y se cierra, el duelo es un momento de reunión, hoy los hermanos estaban ahí, y ahora entienden por qué Pablo era el preferido de la madre. No había que estar tan preocupados de haberla dejado a la madre en su departamento.

Pablo percibe que es el protagonista del duelo, que ese duelo es todo suyo, que debe comenzar a poner cara de duelo y que, de esa manera, comenzarían las cataratas de duelos de un hermano y de otro, todos finalmente caerían durante la tarde en grandes gotones de lágrimas.
Antes que Pablo pusiera la cara de duelo, nada funcionaba, todos lo desaprobaban. ¡Qué poca consonancia con lo que debía sentirse en ese momento! María la hermana menor, pensaba que con esa forma de actuar ratificaba su hipótesis de que era un insensible.
En el departamento estaban algunos vecinos, querían cumplir con su deber e irlo a saludar pero no podían por esa cara. Le querían decir que debía seguir adelante, que la vida continuaba, que cuente con ellos cuando después de un previsible, razonable, necesario, saludable período de duelo se recuperara y saliera adelante, ellos estarían. Pero no podían por esa ausencia de cara de duelo; ¡por suerte! aconteció el cambio.
Pablo, ayudado por las palabras del último participante que le llegan de la televisión de la vecina del quinto “B”, comienza a percibir a sus familiares como espectadores, cambia su aspecto y aparece por fin un rictus apenado.
¿Cómo explicar este cambio?

La mirada de los espectadores cobra un valor suficiente para que Pablo cambie su cara, mude su gesto por uno adecuado a la situación, comienza a acudir algo liviano y calentito a sus conductos lagrimales, ahora camina por la casa, diferente, deteniéndose ante cada familiar, mirándolos de una manera tan honda que ahora todos están satisfechos y piensan que pueden dejarlo realizar su duelo en paz.
Se abren las puertas y se van yendo, la cara del propietario del sexto “C” se va demudando nuevamente, el hombre percibe que pronto estará solo, quizás por primera vez en su vida estará solo, no estará su madre para mirarlo, solamente le llegarán los ecos de la cámara que contesta las preguntas del hombre que habla solo en el reality show.
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 192 | octubre 2015 | Las aplicaciones caribeñas 
» Imago Agenda Nº 180 | mayo 2014 | Necesidad, azar y destinos como condición de una posible elección 
» Imago Agenda Nº 179 | marzo 2014 | El perfil de él y ella 
» Imago Agenda Nº 169 | abril 2013 | EL DIOS QUÍMICO COMO FIN DE LA PSIQUIATRÍA   de Martín H. Smud, Letra Viva, 2013
» Imago Agenda Nº 165 | noviembre 2012 | No hay lugar para un hombre viejo 
» Imago Agenda Nº 163 | septiembre 2012 | Volver a análisis 
» Imago Agenda Nº 157 | febrero 2012 | Las vacaciones del analista 
» Imago Agenda Nº 153 | septiembre 2011 | León: a quien nos armó y desarmó la cabeza 
» Imago Agenda Nº 151 | julio 2011 | La colonización de una historia 
» Imago Agenda Nº 145 | noviembre 2010 | NOCHE DE LOCOS   de Vicente Zito Lema, Letra Viva / Episteme, 144 pág., 2010
» Imago Agenda Nº 141 | julio 2010 | El pago de los recién recibidos 
» Imago Agenda Nº 133 | septiembre 2009 | Loas a nuestra sociedad pandémica 
» Imago Agenda Nº 126 | diciembre 2008 | Apuntes de un "ex-adicto" 
» Imago Agenda Nº 121 | julio 2008 | El desamparo de nuestras historietas 
» Imago Agenda Nº 115 | noviembre 2007 | El cambiador de Hombres 
» Imago Agenda Nº 111 | julio 2007 | Los precios del diagnóstico  Los demonios ya no viven en el infierno
» Imago Agenda Nº 107 | marzo 2007 | Juan Samaja:  siempre te recordaremos
» Imago Agenda Nº 105 | noviembre 2006 | La aplicabilidad del psicoanálisis 
» Imago Agenda Nº 100 | junio 2006 | El Mundial de fútbol  La cábala del televisor en el consultorio
» Imago Agenda Nº 97 | marzo 2006 | 24 de marzo. Un día para recordar 
» Imago Agenda Nº 85 | noviembre 2004 | Ayer nomás 
» Imago Agenda Nº 80 | junio 2004 | El sueño de la elección del sexo 
» Imago Agenda Nº 77 | marzo 2004 | Lo que el gesto foucaltiano enseña al psicoanálisis 
» Imago Agenda Nº 75 | noviembre 2003 | La prueba del tatuaje 
» Imago Agenda Nº 73 | septiembre 2003 | El problema del diagnóstico 
» Imago Agenda Nº 69 | mayo 2003 | ¿Qué hacer después de recibido? 
» Imago Agenda Nº 67 | marzo 2003 | El destino de las primeras entrevistas 
» Imago Agenda Nº 65 | noviembre 2002 | Las predispisiciones de la lengua en la cama 
» Imago Agenda Nº 61 | julio 2002 | El análisis de los prepagos 
» Imago Agenda Nº 50 | junio 2001 | Acerca de la clínica del traspapelamiento 
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Lo imprescindible en nuestro botiquín: curita, antibiótico, psicofármaco 

 

 
» Fundación Tiempo
PASANTÍAS GRATUITAS CUATRIMESTRALES  Observación de admisiones. Supervisión clínica. Inicio en Agosto
 
» Fundación Tiempo
POSGRADOS EN PSICOANÁLISIS CON ATENCIÓN RENTADA DE PACIENTES  Inicios mensuales. Duración: 12 meses. Derivación de pacientes sin tope fijo.
 
» El Kaso Dora
La Comedia Teatro  Lunes 20:30hs
 
» Fundación Tiempo
FORMACIÓN Y ASISTENCIA EN PRIMERA INFANCIA  POSGRADO EN ATENCIÓN TEMPRANA CON PRÁCTICA ASISTENCIAL
 
» AEAPG
Agenda de Seminarios a Distancia 2019  comienzan en Junio
 
» La Tercera
Seminarios y actividades 2019  Sábados, 10:30 - 14:00 hs. salvo donde se indica
 
» AEAPG
Curso Superior en Psicoanálisis con Niños y Adolescentes  Inscripción 2019
 
» Centro Dos
La Formación del analista  El analista y su práctica - actividad no arancelada
 
» Fundación Tiempo
Curso de inclusión en la escuela con práctica rentada  Inicia 1 de Abril de 2019
 
» Centro Dos
Conferencias de los martes  martes 20:30 - entrada libre y gratuita
 
» Centro Dos
Seminarios Clínicos  Primer cuatrimestre
 
» Centro Dos
Talleres Clínicos  Primer cuatrimestre
 
» Fundación Tiempo
Posgrados en Psicoanálisis con práctica analítica  Inicios mensuales. Duración: 12 meses.
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com