Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Foucault 20 años después

Tú...Pierre Rivière
  Por Luis Disanto
   
 
Dentro de la vasta y diversa obra de Michel Foucault, el dossier sobre Pierre Rivière no es un texto de los más relevantes en cuanto a lo conceptual y suele pensarse como si fuera un especie de “bonus track” que se agrega a los textos –ya clásicos– del autor. Fue publicado en Francia en 1973 y la primera edición en español data de 1976.
Para situarlo en la obra de Foucault, le preceden a su publicación Historia de la locura en la época clásica, El nacimiento de la clínica, Las palabras y las cosas, La arqueología del saber y es anterior a Vigilar y castigar.
Durante el curso en el Collége de France que conducía Foucault, los días lunes del ciclo lectivo 1971-1972 el caso de Pierre Rivière fue puesto en discusión para procurar el estudio de las prácticas y los conceptos médicos legales. Su publicación es producto de un trabajo colectivo y salvo algunos breves comentarios y análisis en la presentación por parte de Foucault, el texto se compone de la exposición y ordenamiento de los documentos de la época en que sucedieron los hechos, 1835.
El dossier Rivière se publicó con el título Yo, Pierre Rivière, habiendo degollado a mi madre, a mi hermana y a mi hermano...un caso de parricidio del. Para Foucault se trata de un caso notable, aunque no fue considerado uno de los más importantes de su época. Esta importancia es situada por Foucault, dado que además del material habitualmente existente en estos casos, presentaba otros elementos significativos. A saber:

1. tres informes médicos de origen y estatuto distinto dentro del orden médico, presentaban conclusiones diferentes y análisis divergentes; y un cuarto firmando por los psiquiatras más relevantes de la época, como Esquirol y otros.
2. Un serie de elementos del proceso judicial, entre ellas declaraciones de testigos, interrogados sobre el tipo de vida, carácter, posible locura o imbecilidad del autor del crimen.
3. La memoria que en el lapso de 11 días durante su prisión preventiva, escribe Pierre Rivière, donde detalla y explica su crimen: el asesinato de su madre, su hermana y su hermano.

Foucault se sincera y dice que la demora en la publicación se debe a la belleza de la memoria escrita por Rivière, “todo surgió de nuestro estupor”.1
Dice además sobre esa memoria escrita a petición de los jueces, que es una pieza única y que sobre ella se hizo un silencio inmediato y total, “¿Qué era lo que desconcertaba a los médicos...?”2
Esa memoria sorprende precisamente por su memoria, hay un detalle pormenorizado de situaciones, lugares y personajes que impacta. Salvo en un evento: el crimen. La autodescripción y análisis, de las dudas e impulsos previos al acto, sus dilaciones de corte hamletiano, sus remordimientos, las idas y vueltas luego del acto. Pero casi nada sobre el acto mismo, como si nada más hubiera que decir o como si nada más pudiera decirse.

Foucault deja hablar a Rivière, a los médicos de la época, a las noticias publicadas y a los testigos, aparece como un sobrio presentador de este material, su participación en el texto más que en el comentario y análisis, se percibe en la forma de presentar la documentación y en su ordenamiento, es decir en el método utilizado para la publicación. La palabra de Rivière ocupa el centro de la cuestión, es decir, le da la palabra a Pierre Rivière.
Los testimonios sobre su infancia y adolescencia realizado por vecinos, parientes y analizado por los peritos –Pierre Rivière tenía 20 años cuando cometió el triple homicidio–, le sirven a Foucault para pensar cómo se reconstruye esa “serie ambigua de lo infrapatológico y lo paralegal, o lo parapatológico y lo infralegal”3 una especie de reconstrucción anticipatoria del crimen en el sujeto, un deseo del crimen desde su infancia. Esas minucias que la pericia psiquiátrica resalta como las formas que toma el deseo del crimen. O como diría Haine “el horror está en los pequeños detalles”.4

Agrega Foucault que en esta serie infrapenal, parapatológica se leen al tiempo el ilegalismo del deseo y la deficiencia del sujeto y que precisamente van en sentido inverso a responder por la cuestión de la responsabilidad.5
Debe situarse a la responsabilidad como la respuesta del sujeto y no como una simetría del par imputabilidad/inimputabilidad. Este tipo de personalidad que en el fenómeno parece jurídicamente indiscernible, desliza al sujeto jurídico hacia el objeto de las tecnologías y de los saberes que podemos llamar “ RE” (readaptación, reinserción, rehabilitación, etc.).
Dice Foucault que “de Pierre Rivière a estos criminales de hoy, siempre se pronuncia el mismo tipo de discurso”.6

Y agregaría desde otra perspectiva que la “letra del expediente judicial suele testimoniar las fallas de escritura de la novela familiar, donde se asiste a dos “géneros literarios” que se desplazan uno en el otro, a condición de la ruptura dentro de uno retomado por el otro, bajo el estilo de las ficciones jurídicas donde lo verdadero de alguien queda atrapado en la ficción jurídica de la verdad”.7
Cuando Foucault dice que siempre se pronuncia el mismo tipo de discurso se refiere a aquellos elementos interpretados como anunciadores del crimen o como pródromos de la locura, pero que en todo caso en sí mismos, no significaban nada.
En Pierre Rivière hay un carácter sombrío, risas inmotivadas, el hablar solo, tortura de pájaros y ranas crucificándolos, gusto por amenazar a niños menores, obstinación irrefrenable ideativa y motora, que eran, ya tomados tanto como signos inequívocos de su maldad y su responsabilidad penal, como para la afirmar la inimputabilidad de su crimen.

También Foucault señala cómo el caso Rivière y otros de la primera mitad del siglo XIX, son los casos de los monstruos fundadores de la psiquiatría criminal. Asimismo se desprende del dossier Rivière y de otros, la instalación de la idea de la maldad infantil, maldad situable y fechable con la aparición de signos inequívocos señalados por los médicos de la época, maldad infantil muy cercana a la llamada “sexualidad infantil aldeana, de aire libre, de orilla del camino, una sexualidad de la maleza, que la medicina legal está psiquiatrizando alegremente”.8
Ese monstruo humano enmarcado en una noción jurídica amplia que abarca lo social y lo natural, es un ser a medias hombre y a medias bestia que implica una doble infracción, la excepcionalidad que combina lo imposible y lo prohibido.
Foucualt retoma las dos figuras del monstruo sadiano: el antropófago, representado por la figura del pueblo sublevado y el monstruo incestuoso, representado principalmente por la figura del rey, del príncipe, del ministro. Figuras que se retoman en el fondo de la cuestión jurídico-médica del siglo XIX y derivan en la problemática de lo anormal.
Los casos cruciales de formación de la medicina legal, fueron precisamente esos casos indecidibles, no los de la locura evidente, sino esos monstruos a su vez incestuosos y antropófagos: como la mujer de Sélestat (1817), o caso del soldado Bertrand (1825).

Figuras de la monstruosidad sexual y antropofágica, ante las cuales Foucault plantea que “la doble figura del transgresor sexual y antropófago van a cubrir todo el siglo XIX, los encontraremos en los confines de la psiquiatría y el derecho penal y darán su dimensión a esas grandes figuras de la criminalidad de fin de siglo: Vacher en Francia, el Vampiro de Düsseldorf en Alemania y ‘Jack el destripador’ en Inglaterra”.9
En el caso Rivière, se pone en juego el concepto de monomanía homicida, acuñado fundamentalmente por Esquirol en revisión del concepto de monomanía de Pinel. Es en los años en que se desarrolla el juicio de Pierre Rivière, que estaban en discusión la utilización de los conceptos psiquiátricos en la justicia penal. Precisamente la opinión de los grandes nombres de la psiquiatría de París, Esquirol, Orfila y Marc sellan la alienación mental de Rivière y lo salvan de la guillotina, pero no de la muerte que se da a sí mismo, concebida desde el origen en el plan para liberar a su padre, a traves del triple crimen.

Foucault expresa que la decisión de publicar los documentos del caso, fue motivada para determinar de alguna manera el plano de esas luchas y enfrentamientos, ubicar los discursos como armas de ataque y defensa, “documentos como los del asunto Rivière y el juego de un saber (como el de la medicina, la psiquiatría, la psicopatología) en su relación con las instituciones y papeles que... deberán desempeñar... permiten descifrar las relaciones de poder, dominio y lucha en cuyo interior se establecen y funcionan los razonamientos... permiten un análisis del discurso, del orden político y... estratégico. Y finalmente puede apreciarse el poder de trastorno, propio de un razonamiento como el de Rivière”.10
El material documental utilizado en este dossier implica todo el expediente judicial, la memoria escrita por Pierre Rivière y los artículos de prensa de la época, su agrupación se realizó en forma cronológica para mostrar la confrontación de los diferentes discursos y visualizar sus formas y lasconsecuencias de los enfrentamientos.

La memoria escrita por Rivière está divida en dos grandes partes, un relato sobre la vida de sus padres y su familia, desde el momento en que se conocieron sus padres; y otra parte donde va desarrollando su motivación para el triple crimen de su madre, su hermana y su hermano así como todo lo que vivió hasta ser detenido. El querer salvar a su padre de las humillaciones y amarguras que constantemente le producía su esposa o sea su madre, matándola a ella, a su hermana que hacia causa común con ella y a un hermanito muy querido por su padre, para que éste no sintiera pena por el propio Pierre cuando fuera ejecutado, fue su explicación. La gloria del sacrificio por un ser querido –su padre–, las dudas y postergaciones y lo ideado previo al acto para cuando este culmine son asimismo, parte de la cuestión.
Hay un Pierre Rivière considerado imbécil antes del crimen y otro Rivière después del crimen, un sujeto algo diferente entre el acto y el comentario de su acto.
El caso Rivière que ocurrió en 1835, es de absoluta actualidad. La batalla de los discursos de la razón sigue marginando esa sinrazón insoportable que presentan ciertos casos y que paradójicamente dieron origen a su protagonismo en el discurso jurídico.

¿Cómo sería tratado hoy Pierre Rivière?, para el romo bisturí de ciertos discursos podría ser un psicópata, o un asesino múltiple intrafamiliar.
Para Foucault fue un acontecimiento con el que se encontró en el trayecto de establecer relaciones entre discursos y saberes, un Foucault muy cerca de esa posición de lector crítico pero que le da la palabra a los textos, unos contra otros, unos con otros. Pero fundamentalmente, le da la palabra al sujeto Pierre Rivière.

_____________
e-mail: luisdisanto@yahoo.com.ar
1. Foucault, M: Yo, Pierre Rivière..., Ed. Tusquets.
2. Idem.
3. Foucault, M: Los Anormales, Ed. FCE.
4. Idem.
5. Idem.
6. Idem.
7. Disanto, L.A.: Seminario “Criminología <> Psicoanálisis”, Colegio de Psicológos, Rosario 2001 (inédito).
8. Foucault, M: Los Anormales, op. cit.
9. Idem.
10. Foucault, M: Yo, Pierre Rivière..., op.cit.
 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 55 | noviembre 2001 | Sanción, pena y castigo 

 

 
» AEAPG
Agenda de Seminarios a Distancia 2019  Comienzan en Agosto
 
» Centro Dos
Conferencias de los martes  martes 20:30 - entrada libre y gratuita
 
» Fundación Tiempo
Posgrados en Psicoanálisis con práctica analítica  Inicios mensuales. Duración: 12 meses.
 
» La Tercera
Seminarios y actividades 2019  Sábados, 10:30 - 14:00 hs. salvo donde se indica
 
» AEAPG
Curso Superior en Psicoanálisis con Niños y Adolescentes  Inscripción 2019
 
» Centro Dos
Seminarios Clínicos  Segundo cuatrimestre
 
» Centro Dos
Talleres Clínicos  Segundo cuatrimestre
 
» Centro Dos
Seminario 8 de Jacques Lacan  Segundo cuatrimestre
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com