Inicio   |   Login   |   Registrarse   |   Quienes Somos   |   Contacto   |   STAFF     
BOTONERA EN IMAGEN
 
 
 
Facebook Twitter
   Salir de la Argentina. Ilusión o des(a)ventura

La Argentina...¿Puede desaparecer?
  Por Benjamín Uzorskis
   
 

La impar crisis que padece el país es consecuencia de la posición sostenida por la dirigencia política desde los comienzos de la Nación como tal y de la forma en que ha accionado la sociedad en apenas 200 años de historia.
Si bien debemos aceptar que cada gobernante en última instancia hace lo que puede y no siempre lo que quiere, creo que es importante analizar la posición de algunos líderes políticos de nuestra historia. Dado que muchas veces ciertos hechos quedaron en la sombra, se conformó así una historia oficial mentirosa que no ha sido sin consecuencias. Creo que lamentablemente la mentira es fundacional en la Argentina. Sabemos que la verdad, incluso la verdad histórica como tal, es inasible. Por nuestra clínica advertimos los efectos siniestros del ocultamiento o de la mentira en la novela familiar del neurótico; por extensión propongo pensar en la historia de la Argentina.
Cuando Lacan señala que “la rivalidad con el padre vincula al sujeto con un valor simbólico esencial; pero esto, como verán está siempre en función de cierta degradación concreta, quizá ligada a circunstancias sociales especiales, de la figura del padre”,1 está introduciendo un elemento de lo Real. A mi modo de ver, Lacan advierte anticipadamente lo que sucede con este padre humillado2 ante las nuevas condiciones que impone el capitalismo globalizado.
En la Argentina, la degradación de la figura del líder ha sido una constante: Moreno muriendo en alta mar; Castelli entregando, enigmáticamente, su oratoria revolucionaria al cáncer;3 San Martín a punto de desembarcar en Buenos Aires, pero partiendo hacia Francia para ser un abuelo de libro escolar; Rosas huyendo cómodamente con la ayuda de los ingleses para convertirse en un farmer de la campiña británica;4 Yrigoyen cayendo detrás de su propia caída de gestión por el primer golpe militar que inicia una sucesión de oprobios; Perón huyendo hacia el Paraguay del dictador Stroessner. En cuanto al retorno de Perón al poder, en verdad fue un aparente restablecimiento del liderazgo, utilizado por una camarilla que terminó de un modo ominoso y siniestro. No menos lamentable es el recorrido de Alfonsín: asciende a la presidencia con el primer triunfo del partido radical ante el peronismo, inicia el juicio a las juntas militares, para poco a poco aceptar humillaciones, no reconocidas, como la de Semana Santa5, las leyes de absolución de responsabilidad para los represores de la dictadura y el oprobio mayúsculo del Pacto de Olivos que abre el camino a la segunda presidencia de Menem. Y muy recientemente, el abrupto final de Chacho Alvarez, sin la estatura política de los antes nombrados, pero que igualmente se hunde en el silencio dejando un vacío.
Creo que distinta habría sido la historia si Perón hubiese sido consecuente con su enunciado “Primero la Patria, después el Movimiento y por último los hombres”. Pero tal como lo señala Lacan, hay personajes que son demasiado astutos como para ser honestos y coherentes con su dichos. En este sentido Menem entendió claramente lo tramposo del líder y del discurso peronista, apropiándose de él para darlo vuelta según las diferentes circunstancias del país y de su codicia personal.

Las tan pregonadas relaciones carnales dieron cuenta finalmente de una posición ante el Amo-Imperio, tan explícita de dependencia y masoquismo que sin duda ha dejado una traza muy difícil de sortear para los gobiernos siguientes.
Entonces, si no es posible librar batalla en lo interno, ¿cómo sostener una postura de defensa de lo propio ante las otras naciones?
Esta imposibilidad del líder de sostener su posición con coherencia y hasta sus últimas consecuencias, creo que también ha dejado una impronta en el imaginario social argentino.
Bion analiza la posición subjetiva de los integrantes del grupo terapeútico como masa compacta, comprobando que se establecen ligazones entre ellos que por un lado los cohesionan, pero que a la vez les impide abocarse a pensar y a resolver las dificultades reales que les producen los síntomas y el malestar, objetivo por el que estaban reunidos. Con esa mentalidad grupal no pueden operar para resolver ningún conflicto. El grupo funciona dentro de lo que Bion denomina supuesto básico, configuración que hace a la forma de percibir la realidad. En este sentido Bion sostiene que “lo único nuevo que la experiencia de grupo nos ofrece es la posibilidad de observar cómo operan las características ‘políticas’ del ser humano”.6 Toma el esquema freudiano donde el sujeto renuncia al propio Ideal para someterse al Ideal que postula el líder, repensándolo desde su experiencia; por lo tanto, para Bion, “el líder no crea el grupo basado en su fanática adhesión a una idea, sino que es más bien el individuo cuya personalidad lo hace particularmente susceptible de sacrificar su individualidad (es utilizado por el grupo) en pro de las exigencias que el liderazgo implica”.7 Así, Bion ubica entonces al líder como objeto de la masa, cuestión por demás interesante porque replantea la cuestión de la manipulación y de lo activo y pasivo en esa relación. Duhalde aún lidera una coalición de perdedores,8 asociado a Alfonsín, intentando obturar el vacío de liderazgo claramente expresado en las elecciones del 14 de octubre pasado.

Bion ubica tres supuestos básicos: de “Dependencia”, “Mesiánico o de Emparejamiento” y de “Ataque - fuga”. En el supuesto básico de “Dependencia”, el grupo se reúne a fin de lograr el sostén de un líder de quien depende para nutrirse material y espiritualmente y para obtener protección. En el segundo caso nos encontramos con un grupo que recrea ese imaginario tan caro a la tradición judeo-cristiana que es la alianza, y la confianza en una figura redentora, el Mesías, establecida como pareja: Jehová-Moisés, Virgen María-Espíritu Santo, que traerán la solución deseada como la Tierra Prometida o Jesús, Mesías Salvador de los infortunios terrenales que sí llegó como tal para el cristianismo. Desde la percepción ordenada a partir de este supuesto básico “Mesiánico o de Emparejamiento” lo que se espera entonces es la llegada de una solución mágica aportada justamente por esa pareja ideal y omnipotente. En el supuesto de “Ataque - Fuga” el grupo se reúne para atacar o para huir de algo.

Los grupos sociales en la historia argentina, en términos generales y en especial los dedicados a la actividad política, se han movido como una masa que ha oscilado, alternativamente, de acuerdo con lo que Bion describe en sus supuestos básicos. Este hecho le impidió funcionar como grupo de trabajo abocado a la tarea concreta de conducir la Nación en función del poder delegado por el pueblo. Además en lugar de representar, defendiendo el interés general, la Nación en su conjunto, han utilizado, en general, la función pública como un lugar de revancha personal para beneficio propio.
La figura del caudillo en la Argentina ha tenido una impronta fundamental que se puede remontar, dada nuestra herencia hispánica inicial, a la figura del Cid Campeador sostenido aun muerto sobre su cabalgadura para que los soldados no se dispersaran. Esa herencia también explica la diferencia que puntuara Hegel entre una América colonizada, la del Norte por Gran Bretaña y una América conquistada por España. Más tarde, la inmigración europea modificará el tejido social haciendo posible la instalación de otra impronta que se superpondrá con facilidad a la anterior. Eso permitirá en 1945 la entronización del liderazgo de Perón para remedar la escena fascista y populista. Con una innovación que lo convierte en original y quizá en un caso único en la historia. Con la contingencia de un personaje audaz y tenaz como Eva Duarte, convertida en Evita, que instalará la revancha social como estandarte, Perón instala la pareja que cumple y dignifica. Es tal la pregnancia en el imaginario social argentino de la pareja redentora que Perón logra reeditar, de modo siniestro, con Isabel Martínez, una fórmula electoral que había sido inviable en 1951 con Evita, boutade que termina en la tragedia iniciada el 24 de marzo de 1976.

Tal vez podemos imaginar que Menem también leyó a Bion pues su lema “Síganme, no los voy a defraudar” convocaba, sin ambages, al supuesto básico de dependencia.
La pareja presidencial Duhalde-Chiche recientemente intentó reeditar esa ilusión salvífica. Todavía queda disponible, pronta a ponerse en marcha, la pareja armada por la sociedad anónima Menem-Bolocco...
Sucedió también que cada vez que en la Argentina se llegaba al desgobierno, por torpeza o inutilidad, porque no se podían congeniar los diversos sectores sociales en cuanto a sus reclamos, se apelaba al golpe de Estado como la mejor salida que siempre llevó a lo peor. Podemos decir que reiteradamente se establecía el supuesto básico de dependencia a un caudillo-milico que traería la paz y el orden ansiado por medio de la mano dura, previo paso por el ataque a las instituciones de la República, al gobierno democrático y entonces fuga hacia los cuarteles para que las órdenes de un militar pongan la casa en orden.
Y en la misma línea del acting out, con el contexto del supuesto de ataque-fuga podemos ubicar a los terribles años de plomo donde la perversión fue el motor de la mayoría de las acciones. Todos estos movimientos tuvieron una ingerencia externa no siempre explícita.
Los cacerolazos recientes, que no son un invento argentino porque fue una de las herramientas de la oposición pituca de Santiago al gobierno de Salvador Allende en 1973, constituyeron uno de los modos de protestar y de lograr ese exutorio motriz tan necesario para descargar las tensiones acumuladas en años de inoperancia e injusticia. Ese movimiento, que inicialmente fue el final del miedo al terrorismo de Estado y la recuperación del espacio participativo, se fue diluyendo por carencia de liderazgo y de un discurso que cohesione los diferentes y legítimos reclamos que, en algunos encuentros, se unieron al de los piqueteros. Lamentablemente, estas movilizaciones, pintadas, escraches y toda esta violencia incidental y focalizada se desplegaron hasta ahora con un correlato discursivo suicida: “¡Que se vayan todos!” Ataque al sistema democrático y fuga del mismo. Conclusión: un río revuelto y una invitación a lo peor.
Aparecen así dos movimientos semejantes con dos enunciados diferentes pero que son equivalentes: “¡Que se vayan todos!” y “¡Nos vamos, esto no da para más, hay que irse!”, posición subjetiva en la que es imposible no caer al menos transitoriamente. Podemos decir entonces, que la angustia lleva al pasaje al acto y al acting out. Es, duele aceptarlo, la precipitación tragicómica en el momento de concluir.

Así como recuperar la historia en la clínica con nuestros pacientes produce efectos, bien podemos pensar que recuperar la historia del país con sus bajezas y sus mentiras puede tener consecuencias positivas a futuro.
Del mismo modo considero que el hecho de pensar cuánto se ha movido la sociedad argentina como masa indiscriminada, inmersa en un oleaje grupal como lo explica Bion o en un oleaje mediático que moldea la opinión pública como cuando se buscó consenso para las privatizaciones de un modo vergonzante para la Argentina, puede permitirnos salir de este atolladero que no es el único ni el peor. Siempre hay cosas peores y toda democracia pasa inevitablemente por situaciones difíciles. Nosotros los analistas, que tan presente tenemos a Francia, advirtamos cómo ellos con más siglos que nosotros de historia institucional están estupefactos por el resultado electoral del 21 de abril pasado.
No tenemos los líderes acordes con el drama que vivimos. Pero en la Argentina, y esto quizá sea mejor, sí contamos con una capacidad de pensamiento y creación que asombra al mundo, muchas veces solitaria, silenciosa pero produciendo efectos, que tal vez surge justamente como respuesta a las dificultades que a diario nos toca enfrentar.
En tanto sostengamos esta democracia, joven y titubeante, puede que sigan cayendo ciertos personajes por su propio desprestigio9 y que poco a poco se reorganice la Argentina con una administración política que solamente haga eso que hace falta: ordenar la Nación para que los trabajadores decididos podamos construir. Puede que así resurja la Argentina, es al menos mi deseo y seguramente el de muchos compatriotas.
__________
1. Lacan, J.: “El mito individual del neurótico”, Intervenciones y textos 1, Manantial,1985, p. 39.
2. Sin duda queda mucho camino a recorrer si se logra desbrozar lo que tiende Lacan en las clases de mayo de 1961, del Seminario de la Transferencia, donde dialoga con Paul Claudel y su trilogía, cuya última obra se llama justamente “El padre humillado”.
3. Rivera, A.:La revolución es un sueño eterno, Planeta, 1998, España.
4. Rivera, A.:El farmer, Planeta, 1999, España.
5. Otro hecho nefasto y reiterado en la historia argentina ha sido el doble discurso o directamente la mentira: “Felices Pascuas, la casa está en orden” declamó Alfonsín, acompañado por Cafiero, Grosso y Manzano, ante la multitud reunida en la Plaza de Mayo el 19 de abril de 1987, al concluir la crisis.
6. Bion. W.R.: Experiencias en grupos, p. 106, Paidós, 1974, Buenos Aires.
7. Bion, W. R.: Op. Cít., p. 143-44.
8. Hecho confirmado por sus propios enunciados: “Si no [me] aprueban la nueva Ley Bonex que sea lo que Dios quiera”. “La Argentina es un país condenado al éxito”. ¡Un analista, por favor!
9. Ojalá la patética entrega a la Justicia de Grosso, por su propio derrumbe personal y muy lejos de su cinismo de diciembre pasado (“Me eligen por mi inteligencia no por mi prontuario”), sea el inicio de una serie de caídas que autodepure a esta clase política decadente.

 
 
© Copyright ImagoAgenda.com / LetraViva

 



   Otros artículos de este autor
 
» Imago Agenda Nº 91 | julio 2005 | La subjetividad en el acto médico 
» Imago Agenda Nº 85 | noviembre 2004 | Los pacientes quirúrgicos del siglo XXI 
» Imago Agenda Nº 73 | septiembre 2003 | Patch Adams: un síntoma de la tecnomedicina 
» Imago Agenda Nº 69 | mayo 2003 | Con brutalidad y sin Ley 
» Imago Agenda Nº 68 | abril 2003 | El ataque a la Civilización 
» Imago Agenda Nº 64 | octubre 2002 | Responder a la expropiación 
» Imago Agenda Nº 45 | enero 2000 | Cuidar a los que cuidan 

 

 
» Laura Caime
Taller de escritura  Para liberar el deseo de escribir y aprender a leer la propia escritura
 
» Centro Dos
Cursos con práctica clínica. Ingreso agosto 2020 
 
» Escuela Freudiana de Buenos Aires
Seminario "Psicoanálisis con niños y bebes" • Ilda Levin 
 
» Adriana Bauab
Grupo de estudio • Seminario XI - Los 4 conceptos fundamentales del psicoanálisis 
 
» Psicología Jurídica Forense Nissi
Actividades virtuales 
 
» Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires - Distrito XII Quilmes
Test de colores - Max Lüscher - Test Mis Mano 
 
» Escuela Freudiana de Buenos Aires
Seminario: El deseo y su interpretación. Una lectura clínica  Liliana García Maese • Stella Maris Guilian • Invitada Lidia Matus
 
» La tercera
Seminarios 2020 
 
» Fundación Causa Clínica
Ciclo de conferencias abierto al público. Gratuito. Con inscripción previa 
 
» AASM 2020
XIII Congreso Argentino de Salud Mental  
 
» Psicología Jurídica Forense Nissi
Actividades incio AGOSTO 
 
» La tercera
Programa de formación integral en psicoanálisis 
 
» Fundación Causa Clínica
Cursos clínicos psicoanalíticos para graduados con práctica rentada - CURSADA PRESENCIAL / VIRTUAL 
 
» Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires - Distrito XII Quilmes
Nuevas paradas en el recorrido hacia el daño psíquico 
 
» Psicología Jurídica Forense Nissi
Psicología Forense 
 
» Fundación Causa Clínica
Talleres • Acompañamiento Terapéutico 
 
» Fundación Causa Clínica
Pasantías Clínicas cuatrimestrales y Cursos breves. Virtuales / Presenciales 
 
Letra Viva Libros  |  Av. Coronel Díaz 1837  |  Ciudad de Buenos Aires, Argentina  |  Tel. 54 11 4825-9034
Ecuador 618  |  Tel. 54 11 4963-1985   info@imagoagenda.com